El señalado narco, presuntamente operaba a través de estructuras empresariales con fachadas legales para evitar la detección, delegando en intermediarios y testaferros.
En un golpe contundente al narcotráfico y el lavado de activos, las autoridades colombianas, en coordinación con la Guardia Civil española y Europol, capturaron a Jhon Henry González Herrera, conocido como alias Medio Labio, señalado como uno de los máximos operadores financieros del Clan del Golfo y vinculado a mafias europeas.
La detención se produjo en el sector de Las Palmas, en Medellín, durante un operativo nocturno que involucró seguimientos internacionales y el rastreo de comunicaciones cifradas.
Alias Medio Labio, considerado un “narco invisible” de cuarta generación, operaba a través de estructuras empresariales aparentemente legales para evitar la detección, delegando en intermediarios y testaferros.
Según las autoridades, movió más de 147.000 millones de pesos (aproximadamente 36 millones de dólares) mediante sistemas de envíos que no dejan rastro, facilitando el lavado de dinero procedente del narcotráfico.
Las autoridades indicaron que es primo de Fredy y Daniel Rendón Herrera, alias el Alemán y Don Mario, exlíderes de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), y se le acusa de administrar la herencia criminal de su familia, consolidando alianzas con la Ndrangheta italiana y la Mocromaffia neerlandesa.
El operativo, liderado por la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (DIJIN) de la Policía Nacional, en conjunto con la Fiscalía General de la Nación, incluyó el uso de tecnología de vigilancia térmica y allanamientos en vehículos y oficinas.
En una rueda de prensa, el coronel Elver Vicente Alfonso Sanabria, director de la DIJIN, destacó que Medio Labio era un objetivo de alto valor internacional, articulador financiero entre organizaciones criminales colombianas y europeas, responsable de manejar finanzas ilícitas a gran escala.
“Este golpe afecta directamente la economía ilícita de los criminales y refuerza la seguridad nacional”, afirmó el oficial.
González Herrera enfrenta cargos por lavado de activos con fines de narcotráfico, enriquecimiento ilícito de particulares, cohecho por dar u ofrecer y concierto para delinquir agravado. Tras su captura, fue presentado ante un juez de control de garantías, quien legalizó la detención y lo envió a prisión mientras avanza la investigación.
La Policía Nacional enfatizó que la operación es parte de una estrategia más amplia para desmantelar las redes financieras del Clan del Golfo, el mayor grupo armado organizado de Colombia.




