El capo uruguayo había sido nombrado en diferentes oportunidades por el presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien lo señaló de ser uno de los cabecillas de la denominada Junta del Narcotráfico que opera desde Dubái.
En un operativo desplegado en la madrugada de este viernes, las autoridades bolivianas confirmaron que fue capturado el prófugo uruguayo Sebastián Enrique Marset Cabrera, uno de los narcotraficantes más buscados del continente y señalado como líder del autodenominado Primer Cartel Uruguayo (PCU).
El procedimiento, liderado por la Fuerza Especial de Lucha Contra el Narcotráfico (FELCN) y la Fiscalía de Sustancias Controladas de Bolivia, se inició alrededor de las 2:00 de la madrugada en el barrio Las Palmas de Santa Cruz de la Sierra, cerca del antiguo mercado El Abasto. Según confirmaciones oficiales, el allanamiento incluyó vehículos blindados y un fuerte despliegue de seguridad. Marset fue detenido junto a otras personas, entre ellas varias de nacionalidad venezolana.
La captura fue confirmada de inmediato por autoridades paraguayas. El ministro de la Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD) de Paraguay, Jalil Rachid, declaró: “Hay un operativo que se desplegó en la madrugada. Desde las 2:00 están trabajando los colegas de Bolivia para acorralarle a él y su estructura. La información que yo recibí es que es positivo; ya se le tiene asegurado a él”. El ministro de Seguridad boliviano, Marco Antonio Oviedo, también validó la detención a través de canales oficiales.

Marset, de 32 años, se encontraba prófugo desde el 29 de julio de 2023, cuando escapó de un operativo similar en la misma ciudad de Santa Cruz. En esa ocasión logró huir con su familia. Desde entonces, la DEA de Estados Unidos lo tenía como uno de los tres criminales más buscados del continente, con una recompensa de hasta 2 millones de dólares.
Se lo acusa de liderar una red internacional de tráfico de cocaína que operaba un “puente aéreo” entre Bolivia y Paraguay con destino a Europa, y está vinculado al asesinato del fiscal paraguayo Marcelo Pecci en 2022, mientras este disfrutaba de unas vacaciones junto a su esposa en las islas de Barú, en Cartagena, Colombia.

Según las autoridades, para evadir a la justicia, Marset utilizó múltiples identidades falsas. Se hizo pasar por productor de espectáculos, agropecuario, futbolista profesional (jugó con documentación brasileña bajo el nombre Luis Amorim en el club Los Leones El Torno) y hasta dueño de un taller mecánico. Su esposa, Gianina García Troche, madre de sus hijos, fue detenida en julio de 2024, lo que estrechó el cerco sobre su paradero.
Esta captura representa un golpe significativo al narcotráfico regional y cierra un capítulo de casi tres años de persecución internacional para el uruguayo, quien hasta hace poco aparecía en videos desafiando a las autoridades mientras mantenía un perfil bajo en Bolivia.
Medios bolivianos informan que el señalado narcotraficante uruguayo fue trasladado desde el aeropuerto Viru Viru, en Santa Cruz de la Sierra, hacia los Estados Unidos por agentes de la DEA, para que enfrente un juicio por tráfico transnacional de drogas.

Un narco en la mira del presidente Petro
Sebastián Marset ha sido nombrado múltiples veces por el presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien lo señala a él y a otros integrantes de la denominada Junta del Narcotráfico, de querer matarlo.
El mandatario colombiano lo ha mencionado como una de las figuras claves en el narcotráfico regional que opera desde Sudamérica, en connivencia con grupos armados ilegales como las disidencias de las FARC comandadas por Iván Mordisco y el Clan del Golfo, y que lleva toneldas de cocaína hacia Estados Unidos y Europa.
Petro ha afirmado que esta llamada Junta del Narcotráfico opera libremente desde Dubái, en Emiratos Árabes Unidos, pues allí se ocultan entre las excentricidades y existen menos riegos de que los atrapen y extraditen hacia occidente.




