Aunque la Fiscalía de Coahuila, México, indicó que no tiene pruebas de que la muerte del hombre se haya derivado de un hecho intencional, familiares del hoy occiso hacen un llamado a la no impunidad.
Carlos Gurrola Arguijo, apodado como Papayita, quien trabajaba en el área de limpieza de un local en un centro comercial de Torreón, Coahuila, México, murió tras ingerir un desengrasante que, presuntamente, fue vertido en su botella de electrolitos por sus compañeros de trabajo, el pasado 30 de agosto.
Según familiares del ciudadano de 47 años de edad, él sufría bullying en su lugar de labores, le robaban la comida, le escondían el celular e, incluso, lo habrían amenazado.

Ese día, Gurrola fue a almorzar a su casa y regresó al área de limpieza del centro comercial donde laboraba, sin sospechar lo que, al parecer, le habían echado a la bebida que había dejado en su casillero; al ingerirla, sufrió quemaduras internas en tórax, pulmones y vías respiratorias.
“Le hicieron esa broma pesada, él dijo que era un desengrasante, me dijo: ‘Dejé el electrolitos en mi locker, le di un trago, me supo feo y lo tiré’. Ese día vino a almorzar, entró a las 2:00 de la tarde a trabajar, le pasó el accidente a las 3:30, a las 6:00 de la tarde me hablaron, que fuera por mi hijo para que yo lo llevara a la Cruz Roja”, contó María del Pilar, madre de Carlos, en entrevista para Telediario.
Aunque Papayita, como le decían sus amigos, estuvo varias semanas en el Hospital Número 71 del Seguro Social en Torreón, allí se registró su deceso, debido a un infarto.
La Fiscalía de Coahuila abrió una carpeta de investigación para esclarecer los hechos, sin embargo, de manera inicial informó que, a partir de los videos de las cámaras de seguridad del centro comercial, no tiene indicios que confirmen que los compañeros de Carlos hayan vertido intencionalmente una sustancia tóxica en su bebida, declaraciones que han sido rechazadas por la familia de la víctima.
Por su parte, representantes de la empresa Multiservicios Rocasa S. A., contratada por el establecimiento donde trabajaba Carlos, tienda HEB, aseguraron que “Carlitos no sufría de Bullying”.
En Facebook fue creada la página Justicia para Carlos Gurrola Arguijo, en la que, tras las declaraciones de Multiservicios, publicaron:
“Mensaje dirigido a la Lic. Xóchitl Rosas, representante de Multiservicios Rocasa S.A. de C.V.
Licenciada:
Aunque usted haya declarado en rueda de prensa que no utiliza redes sociales, sabemos que este mensaje le será entregado. Y queremos que lo lea con la seriedad que amerita.
Sepa que Carlos Gurrola Arguijo, “Carlitos” como usted dijo en la rueda de prensa que lo llamaba, SÍ FUE VÍCTIMA de mobbing, bullying o acoso laboral —como prefiera nombrarlo— por parte de sus compañeros. Y no se trata de rumores o “información sin fundamento”, sino de hechos concretos que él mismo denunció a sus superiores y compartió con su familia:
• Le comían sus alimentos.
• Le robaron un celular.
• Le ponchaban las llantas de su bicicleta.
• Le robaron una bicicleta, su único medio de transporte.
• Lo explotaban, obligándolo a trabajar horas extras que nunca se le pagaban o que le pagaban como querían.
• Sus compañeros le cambiaban los turnos a su conveniencia sin tomarlo en cuenta y duraba trabajando hasta más de 12 horas.
Carlos lo expresó. Lo dijo. Lo sufrió. Su familia fue testigo de sus lágrimas de impotencia y coraje cada vez que regresaba a casa humillado y cansado, después de aguantar todo tipo de abusos”.





