“La política se construye con la gente, no sobre ella”, señaló el candidato al Senado durante el encuentro ciudadano en la capital de la República.
Bogotá se convirtió recientemente en un punto de encuentro genuino entre la ciudadanía y uno de los aspirantes al Senado que más insiste en poner el oído en el terreno. Rumenigge Monsalve Álvarez, exalcalde de Malambo (Atlántico) y candidato a la cámara alta del Congreso de la República por la coalición Cambio Radical-ALMA (número 50 en el tarjetón), convocó a un diálogo amplio con líderes religiosos, comunitarios, empresarios, organizaciones sociales y representantes de diversos sectores ciudadanos.
El objetivo no fue el clásico mitin de promesas, sino algo más concreto, basado en escuchar de primera mano las prioridades territoriales para moldear una agenda legislativa que realmente aterrice en las regiones. Durante varias horas, el ambiente fue de escucha activa y los participantes expusieron sin filtros las carencias que persisten en sus comunidades: desde la falta de políticas públicas con verdadero enfoque territorial hasta la necesidad de fortalecer el trabajo social, cultural y comunitario en zonas de alta complejidad.

Durante el encuentro hubo coincidencia en varios puntos clave:
- La urgencia de reconocer el rol protagónico de las organizaciones sociales en temas como convivencia, educación, medio ambiente, comunicación comunitaria y atención a poblaciones vulnerables.
- La demanda de proyectos de ley que dejen de ver al Estado como un ente distante y lo articulen directamente con las iniciativas ciudadanas, creando espacios institucionales reales de participación y ejecución con impacto local.

Monsalve, quien gobernó Malambo entre 2020 y 2023 en medio de la pandemia y logró reconocimientos nacionales por su gestión cercana a la comunidad, insistió en que esta no es una campaña de escritorio.
“La política que funciona es la que se construye con la gente, no sobre ella”, comentó durante el encuentro. El balance del día fue optimista, se lograron acuerdos para mantener el canal de diálogo abierto y empezar a traducir esas voces en propuestas legislativas concretas, incluyentes y con clara visión territorial.

En tiempos de polarización y desconfianza hacia las instituciones, este tipo de espacios, donde el candidato no llega a hablar, sino a oír, resultan refrescantes y, sobre todo, necesarios. Para Monsalve y la coalición CR-ALMA, que une fuerzas de centro con énfasis en valores familiares, anticorrupción y representación ciudadana, este encuentro en la capital refuerza su apuesta: devolverle el “alma” a la política colombiana empezando por lo más básico, el territorio y su gente.




