No se ha reportado ninguna agresión física de parte de los protestantes contra los miembros del plantel del equipo ‘quillero’, al que también le rayaron su fachada.
Por: Iván Peña Ropaín.
Lo que no son más que actos vandálicos, mas no protestas como quieren hacerlo ver muchos, se reportó la mañana de este jueves en la sede Adelita de Char, donde entrena el plantel del Junior de Barranquilla, al ser rayadas la fachada del lugar y dos vehículos de jugadores.
Aunque no se tiene claro quiénes son los responsables, informaciones extraoficiales precisaron que miembros de algunas de las “barras bravas” del conjunto barranquillero se acercaron a ese sitio, ubicado en los perímetros norte de la ciudad de Barranquilla, para manifestar su molestia por la horrible campaña que realiza el equipo en este segundo semestre de la temporada 2026, en la que, con el empate del miércoles anterior ante el colero del campeonato, Deportivo Pereira, y en el propio Romelio Martínez, certificaron la eliminación de la Liga Betplay-II.

Pues bien, en imágenes que se viralizan en redes sociales se observa que en la entrada al campo de entrenamientos fue escrito con aerosol el siguiente texto: “¡Sin vida, en Junior se juega a muerte!”, claro mensaje de inconformidad contra el plantel ‘rojiblanco’.
Pero la cosa no acabó ahí. Se advierte que, además de que varios de los ‘barristas’ que acudieron al lugar a expresar su quejica se pronunciaron ante varios jugadores, también rayaron los carros del delantero paraguayo Guillermo Paiva y del volante de marca Jesús Rivas, en los que dejaron el mensaje: “Pongan huevos”.
Hasta ahora, las directivas del club no se han pronunciado sobre lo sucedido, destacándose que no se ha reportado ninguna agresión por parte de los protestantes contra los miembros del plantel del Rojiblanco, que a esa hora se hallaba preparando su próximo partido frente al Deportivo Cali como visitante.





