La ‘Banda de Los Kuervos’ emitió un comunicado en el que denunció que todo el caos se suscitó porque, a última hora, tanto la Alcaldía de Cartagena como la Policía Nacional les cambiaron el plan de seguridad que habían constituido.
Por: Iván Peña Ropaín.
Ante los actos violentos que se suscitaron en Cartagena en el marco del partido que Junior de Barranquilla sostuvo la noche del miércoles anterior frente al Palmeiras de Brasil en el Jaime Morón por Copa Libertadores, y en el que fue asesinado un líder ‘barrista’ de una de las filiales que tiene el conjunto Rojiblanco en esa ciudad, la ‘barra brava’ a la que pertenecía el hoy occiso emitió un contundente comunicado en el que responsabiliza de lo acaecido al alcalde Dumek Turbay.
En la misiva, la ‘barra brava’, identificada como ‘La Banda de los Kuervos’, primero confirmó que la víctima mortal en este hecho de repudio que empañó el fútbol colombiano, Gabriel Acosta, coordinaba una de estas facciones populares en la Heroica. Seguidamente, expresaron sus condolencias a la familia del popular Gabo, quien residía en la capital de Bolívar desde hacía un tiempo.
Pero en el párrafo siguiente, ‘Los Kuervos’ fueron tajantes con el alcalde de Cartagena, Dumek Turbay, al redactar: “Lo que pasó en Cartagena no fue casualidad. Como siempre, quieren buscar culpables, pero aquí hay responsables claros: la ineptitud del alcalde Dumek Turbay Paz, quien se llenó la boca hablando de una ciudad ‘segura’, mientras le vendía humo al país. Le importó más el turismo que la vida de la gente”.
Advirtieron también en el documento difundido en sus redes sociales que todo falló en Cartagena, tanto la logística, la organización y el operativo policial, precisando que las autoridades competentes cartageneras faltaron a su palabra, puesto que, pese a que ya se habían reunido previamente para trazar todo el plan para la llegada y salida de los buses que arribaban de Barranquilla, “a última hora cambiaron todo”, se lee.
‘La Banda de los Kuervos’ también dejó claro que el homicidio de Gabo fue algo premeditado, ya que el 25 de marzo pasado, luego de una reunión que sostuvieron con la Comisión Local para la Seguridad y Convivencia en el Fútbol en Cartagena, y en la que estuvo el ‘barrista’ asesinado, este fue vandalizado al término de ese encuentro cuando se movilizaba en su motocicleta.
“Luego empezaron a circular amenazas en redes sociales contra Gabriel. Ya había señales de lo que se venía, pero prefirieron hacerse los ciegos”, escribieron en el documento emitido, en el que no dejaron muy claro si fueron ‘barristas’ del Real Cartagena los que estarían detrás de estos hechos que hoy enlutan a una familia.





