La escuadra barranquillera, última en su grupo F con 1 punto, recibirá en Cartagena, en las dos próximas fechas, a Cerro Porteño y a Sporting Cristal.
Por: Iván Peña Ropaín.
El empate uno a uno la noche del miércoles anterior entre Palmeiras de Brasil y Cerro Porteño de Paraguay en el estadio La Nueva Olla, en la capital paraguaya, Asunción, ya puso a Junior de Barranquilla “a tirar dedo en la calculadora”.
Tras concluir la fecha tres en este cuadrangular de la “gloria eterna”, hay que decir que a la mayor prerrogativa se hizo Sporting Cristal de Perú, que quedó como primero en solitario al sumar 6 puntos y diferencia de gol (DG) de +2. Lo escoltan: Palmeiras, segundo con 5 unidades y DG de +1; Cerro, tercero con 4 y DG de 0, y Junior, último con 1 y DG de -3.
Así las cosas, el conjunto barranquillero, que es la región Caribe en la competencia Conmebol, deberá ganar sí o sí sus dos próximos juegos, que serán como local en el estadio Jaime Morón de Cartagena. Recibirá por la fecha 4 al Ciclón paraguayo (jueves, 7 de mayo, 9:00 p. m.) y, por la quinta, nuevamente como local frente al Cervecero peruano (miércoles, 20 de mayo, 9:00 p. m.); vencerlos llevará al Rojiblanco a 7 puntos. Será vital también que en esa cuarta jornada el de Brasil derrote a domicilio al de Perú.
Tendrá que sumar seis de seis y que ni Sporting ni Cerro, principalmente el primer citado, gane en dichas jornadas 4 y 5, atendiendo esto a que sería el rival por el segundo cupo para acceder a los octavos de Libertadores, ya que el otro lo tendría asegurado el actual subcampeón de este campeonato continental, Palmeiras, que es el gran candidato del grupo F.
Pero, luego de conseguir ese objetivo en sus próximos dos cotejos ante guaraníes e incas, los dirigidos por el estratega Alfredo Arias tendrán su tarea más difícil: arañarle puntos al Verdao en Brasil en el cierre de la fase de grupos, posiblemente hasta viéndose obligado a sacarle el triunfo si los resultados con los otros le achican las opciones de clasificación a la siguiente ronda.




