El interfecto era presunto integrante del grupo delincuencial organizado los Costeños.
José Enrique Cabarcas Copete debía estar en su vivienda cumpliendo una medida de aseguramiento impuesta por un juez en 2018, sin embargo, se encontraba en la calle violándola cuando la muerte lo encontró hacia las 9:45 de la noche del jueves 18 de junio.
El homicidio del hombre de 29 años se registró en carrera 9 sur con calle 75, justo en la esquina de la cuadra de su casa. En ese sitio se encontraba la víctima cuando dos sujetos llegaron a bordo de una motocicleta, el parrillero accionó un arma de fuego que llevaba y lo hirió de muerte.
Cabarcas Copete fue auxiliado y llevado en una motocicleta al Camino Metropolitano del barrio Santa María, donde los médicos que estaban en turno confirmaron que al momento del ingreso ya no contaba con signos vitales producto de una herida de bala en la región frontal.
Las autoridades indicaron que el occiso era presunto integrante del GDO los Costeños, ejerciendo el rol de “campanero”, es decir, cumplía funciones de vigilancia e información criminal para la estructura delincuencial, bajo las órdenes de alias Gordo Kevin, quien sería cabecilla de zona.
Sobre la medida de detención domiciliaria que debería estar cumpliendo, la Policía informó que guardaba relación con el homicidio de Luis Junior Llinás Flórez, un joven de 18 años que pereció en medio de un enfrentamiento entre pandillas en la urbanización Las Gardenias, en el sur de Barranquilla, en julio del 2018.
Agregaron que José Enrique portaba brazalete electrónico del Inpec, institución que, en función, debería estar encargada de la vigilancia del hoy asesinado.




