A una amiga de la víctima mortal le notificaron lo sucedido.
En la madrugada del domingo 20 de febrero fue asesinado Parmen Emiro Durán Ascanio, en el barrio La Candelaria del municipio de Galapa; su muerte se registró en medio de una riña.
Según conocidos, Durán era natural de Norte de Santander, sin embargo, desde hace 16 años se vino para Barranquilla y hace 4 años se fue para Galapa, aunque solía viajar frecuentemente a la capital del Atlántico.
En esta ciudad tenía a Belida Herrera, una amiga a quien conocía desde hace 12 años y quien junto a sus hijos se había convertido en su familia, ya que él perdió contacto con sus parientes. Herrera contó que a ella le notificaron sobre la muerte del hombre:
“Nos llamaron por teléfono a decirnos que lo habían apuñaleado en la madrugada y que estaba en el Hospital de Galapa, que ya iba desangrado. Solamente sabemos que fue una riña, que hay un capturado, pero en sí no sabemos qué fue lo que pasó”.

Según indicaron los galenos, Durán Ascanio ingresó sin signos vitales al centro asistencial donde fue llevado. La mujer contó que Parmen Emiro se dedicaba a oficios varios como albañilería, reciclaje, etc. Belida también agregó:
“Cuando él se vino para Barranquilla perdió el contacto con su familia. A él le gustaba mucho el ron, la verdad es que a él le gustaba mucho tomar, no sabemos si estaba tomando. La última vez que lo vi, estuvo en mi casa, él siempre llegaba a mi casa, siempre fue un familiar más, mis hijos le decían tío”.
Gabriel Ramos, quien también era amigo de él, expresó: “Él para mí era como un hijo, un sobrino, mi familia, no teníamos nada de consanguineidad, pero sí éramos buenos amigos, él vivió en mi casa un poco de tiempo”.
El hombre dejó un hijo de 10 años, producto de una relación que él tuvo en Barranquilla con una mujer de la cual estaba separado.
En redes sociales algunas personas han emprendido la labor social para intentar comunicarse con los familiares del hombre en Norte de Santander.
Informe: Alexander Ojito – El Ojo de la Calle




