El directivo del motilón estuvo a punto de sufrir serios golpes, pero por suerte logró escabullírsele rápidamente a los oligofrénicos que integran las ‘barras bravas’ del cuadro cucuteño.
Por: Iván Peña Ropaín.
Una fiesta que tuvo tinte de violencia se vivió, la noche del martes anterior, en el estadio General Santander, en la capital nortesantandereana, escenario donde el Cúcuta Deportivo logró el anhelado ascenso a la A tras seis años en la B.
Y esa escena que tachó el grato momento para los verdaderos hinchas motilones, esos que viven el fútbol en paz, tuvo que ver con la agresión de la que fue objeto el presidente y dueño del Cúcuta, José Augusto Cadena, por parte de ‘barristas’ que se metieron a la cancha para celebrar con los jugadores.
Cuando el dirigente futbolero se hallaba también en el jolgorio desatado en el terreno de juego, de un momento a otro varios miembros de una de las ‘barras bravas’ de ese club lo comenzaron a insultar, al parecer, por haber permitido que Cúcuta Deportivo permaneciera varios años en la segunda categoría al no efectuar buenas inversiones y armar sólidos proyectos.
De repente, se le observó correr despavorido a Cadena para evitar lo que estalló segundos después: ser víctima de agresión física. Varios de los miembros de dichas facciones populares le empezaron a dar trompadas y patadas. Ante ello, el directivo dejó el festejo y se fue a resguardar en una zona de la pista atlética en la que habían varios policías.
🚨 Algunos hinchas del #Cúcuta se metieron a la cancha e intentaron agredir al máximo accionista del equipo, José Augusto Cadena 🔴⚫️ pic.twitter.com/PGnBu7LxPN
— Pipe Sierra (@PSierraR) December 3, 2025




