El combinado francés se quejó con mayor ahínco ante el juez por el segundo penalti pitado en contra, ya que previamente se había dado también una mano en área del Merengue y no se midió igual.
Por: Iván Peña Ropaín.
En el estadio Santiago Bernabéu, en la capital española, se estaban llevando una sorpresa cuando desde el minuto 22, gracias al tanto convertido por el estadounidense Timothy Weah, Marsella de Francia derrotaba al Real Madrid en el cotejo correspondiente a la primera fecha de la fase de liguilla de la Champions League 2025-2026.
La igualdad del local, que hay que decir fue el amplio nominador del cotejo, se produjo con el penalti cobrado por el francés Mbappé, infracción pitada luego de que el atacante brasileño Rodrygo se estrellara con la pierna plantada sobre el césped de un defensa rival, no dudando el silbante para cantar la jugada como falta.
El duelo posteriormente se emparejó en lo futbolístico, aunque con mayor presencia para el dueño de casa, llegando la anotación del gane a tres minutos de los 90 reglamentarios, otra vez en un penal dubitativo que facturó por segunda vez Mbappé.
La acción catalogada como infracción se hizo incipiente en una mano accidental del central argentino del Marsella, Facundo Medina, luego de caer al suelo tras una barrida en la que le robó el balón a Vinicius. El referí pitó penal de una, aunque paradójicamente, minutos atrás el backcentral del Merengue, el brasileño Militao, había cometido una mano vulgar, pero esa sí no se decretó.
Pero bueno, al final del partido el Real Madrid, que acabó con 10 hombres por la expulsión de Dani Carvajal, se hizo a una complicada victoria en este arranque de Liga de Campeones, triunfo que por poco y se le escapa si al 88′ no le conceden ese cobro desde el punto blanco del penal.




