Le sigue saliendo caro a Luis Rubiales el beso, sin su consentimiento, que le dio a la jugadora Jenni Hermoso.
Por: Iván Peña Ropaín.
El ahora expresidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Luis Manuel Rubiales Béjar, anunció en las últimas horas que se dirigirá al Comité de Apelación para dirimir la decisión impartida ayer lunes por la Comisión Disciplinaria de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA), respecto a inhabilitarlo por tres años de todas las actividades relacionadas con el fútbol a nivel nacional e internacional, a raíz del beso que dio a la jugadora de la Selección España, Jenni Hermoso.
En su red social X, Rubiales aseguró que llegará “hasta la última instancia para que se haga justicia y resplandezca la verdad”, dando seguidamente su versión de lo acaecido en el proceso que se le abrió por los hechos registrados en la ceremonia de premiación en la final del Mundial Femenino Australia y Nueva Zelanda, el 20 de agosto pasado.
El expresidente de la RFEF afirmó que la FIFA, una vez abrió el expediente en su contra, le concedió un plazo de diez días para exponer su postura, pero, relata él, a los dos días se le notificó la suspensión cautelar de su cargo como presidente de la máxima entidad futbolera de España sin haberle escuchado.
“En los fundamentos de la primera decisión que me suspendía cautelarmente durante 90 días y que no fueron emitidos hasta el día 15 de septiembre y notificados el 19, la Comisión Disciplinaria basó la decisión y la urgencia en que ‘mi presencia como presidente de la RFEF podía impedir la administración de justicia’ (en el procedimiento disciplinario de FIFA)”, explicó Rubiales.
Siguió relatando: “Sin embargo, la decisión del Comité de Apelación rechazó mi apelación el día 29 de septiembre, a pesar de que el día 11 de septiembre presenté mi renuncia tanto a mi cargo en la RFEF como en UEFA, donde ostentaba la vicepresidencia. Si ya no ocupaba ningún cargo en el mundo del fútbol, ¿Cómo puedo ser un peligro para el procedimiento por tener un cargo?. Nuevamente, todo fue notificado sin fundamentos, fundamentos que hoy, 30 de octubre, aún no se me han trasladado, impidiéndome de nuevo apelar la decisión ante el TAS. Y todo esto, solamente en lo que respecta a las medidas cautelares impuestas”.




