El combinado nacional hizo su último entreno en su sede de prácticas en Barranquilla, desde donde habló también el entrenador Néstor Lorenzo.
Por: Iván Peña Ropaín.
Hacia la ciudad de Maturín, en el estado venezolano de Monagas, partió desde Barranquilla la tarde de este lunes la Selección Colombia para su último juego por las Eliminatorias sudamericanas, ya estando clasificada a la Copa Mundo 2026.
La Tricolor nacional va con la idea de ganar su juego, puesto que la victoria sobre el émulo de turno podría darle la muy buena posibilidad de finalizar en la segunda casilla del clasificatorio por detrás de Argentina; dependerá ello de que ganen su partido y de que Brasil caiga con Bolivia y que Uruguay y Ecuador empaten o pierdan con Chile y Argentina, respectivamente.
Más bien el elenco dirigido por el estratega Néstor Lorenzo actuará en ese compromiso con la toga de juez del destino de la Vinotinto, que se halla en estos momentos en la casilla siete, la que concede cupo al repechaje.
Los venezolanos, con solo ganar, se clasificarán a la ‘repesca’ mundialista. Una derrota o una paridad ante Colombia los condiciona a depender de que Bolivia no le gane a Brasil. Aunque la derrota de Venezuela y el empate de los bolivianos le otorgará el quedarse en el puesto siete, ya que sumarían ambos 18 puntos, pero la diferencia de gol de -7 contra -19 le es también favorable a los del vecino país.




