“Los hechos fueron por un problema viejo”, aseguró el progenitor.
En la madrugada del 28 de marzo se registró un doble homicidio en Villa San Pedro I, de Barranquilla. Según la primera versión entregada, los occisos serían dos presuntos atracadores que intimidaron a un taxista, pero el padre de uno de los fallecidos desmintió esta información.
La noticia se vendió como pan caliente: “Taxista desarmó a atracadores y los asesinó”, historia que Albert Coronado, asegura que es falsa. El hombre es padre de Kevin Coronado, de 23 años, uno de los occisos, y ante la información que se ha difundido a través de los diarios, decidió contar su versión de los hechos, señalando a dos hermanos como los presuntos homicidas, Carlos y Héctor, uno de ellos el taxista.

“Mi hijo y el amigo (Luis Alberto Jiménez González) estaban en un baile de Carnaval en San Pedro I (…). Héctor se llevó al hijo mío con engañifa para allá, él hablaba con el hijo mío, supuestamente eran amigos porque él venía aquí y le prestaba ropa y zapatos”, contó Albert.
Según el hombre, su hijo y los presuntos homicidas habían tenido un problema tres años atrás, cuando Kevin resultó herido en la oreja y en la espalda; no obstante, los jóvenes habían “arreglado verbalmente” que no iba a existir más discordia.
“Héctor era amigo de él y venía aquí a la casa, se lo llevó para la esquina, se encontró con el otro hermano y ahí fue donde lo j*dieron, bueno, está bien, pero que quede claro que ahí no hubo robo”, agregó.
Kevin Coronado dejó tres hijos, vivía con la madre de dos de sus hijos y se dedicaba a “oficios varios”. Albert insistió: “Ahí no hubo ningún robo, ningún atraco, eso lo maquilló el papá de Carlos para presentarlo a él como taxista, pero ¿por qué no presentó al otro hermano de él que se llama Héctor?, estaban los dos y participaron directamente de la muerte, estamos hablando de dos homicidios”.

En medio de sus declaraciones, el padre de Kevin reconoció que su hijo “no era un santo”, pero que el otro joven no era delincuente y la versión contada hasta el momento es “falsa”.
“Mi hijo no era ningún santo, pero el otro pelao era una persona sana y si me están escuchando los familiares del difunto, voy para la Fiscalía porque esto lo voy a dejar claro y plasmado para que se manejen las cosas como son. No va a dejar a los hijos como santos porque no lo son (…), se encontraron con él con engañifa y ahí pasó lo que pasó, una rencilla de un problema viejo, no hubo atraco de ninguna clase”.
También, insistió en que el otro occiso, Luis Alberto, no era un atracador: “Hay una persona inocente en el medio. No meto las manos por el hijo mío, pero al otro muchacho lo están acusando como si fuera un bandido, si se aclaran las cosas el papá va a ir hasta preso porque él manipuló una información”.
Por ello, pidió que las autoridades se encarguen de aclarar los hechos y de que los presuntos homicidas respondan por el doble homicidio. “Ellos estaban en la parranda, en el baile, se encontraron ahí porque se criaron juntos, se llamaba Luis Jiménez, vivía en Villa Flor, cerca de donde sucedieron los hechos”.
Incluso, indicó que si su hijo hubiese estado armado, como dijo el taxista en su versión, el desenlace de los hechos habría sido distinto:
“Si el hijo mío hubiera tenido el arma los muertos habrían sido ellos. Hay otro muerto de por medio que no es ningún delincuente. Hubo manipulación porque el papá fue policía por eso presentó al hijo que es taxista, no presentó a Héctor que está huyendo. Repito, el hijo mío no era ningún santo, pero el otro muchacho era una persona muy seria que trabajaba en el comercio vendiendo zapatos, ropa, etc.“.
De acuerdo con esta versión, Luis habría intervenido en la disputa contra Kevin aquella madrugada y por eso también perdió la vida en los hechos.
Informe: Alexander Ojito – El Ojo de la Calle




