El siniestro se presentó sobre la vía Oriental. El motociclista pereció de manera inmediata.
La noche del domingo 24 de mayo avanzaba pesada sobre la vía Oriental, esa carretera que conecta poblaciones del oriente del departamento del Atlántico y que, cuando cae la oscuridad, suele llenarse del rugido constante de tractocamiones y motocicletas que atraviesan el corredor vial. A la altura del kilómetro 59+300, en jurisdicción del municipio de Santo Tomás, el tránsito parecía fluir con normalidad hasta que un estruendo interrumpió la tranquilidad de ese corredor vial.
Jorge Armando Gutiérrez Montenegro conducía una motocicleta marca Bajaj por el tramo vial cuando ocurrió la tragedia. Según el reporte preliminar entregado por la Policía del Atlántico, el motociclista habría intentado realizar una maniobra de adelantamiento en medio del recorrido nocturno. Fueron apenas segundos: el cálculo falló y la motocicleta terminó impactando violentamente contra un tractocamión que transitaba por la vía.
El choque fue brutal. El sonido del impacto alertó a otros conductores que circulaban por la carretera y que, poco a poco, comenzaron a detenerse a un costado de la vía. Algunos descendieron de sus vehículos para intentar auxiliar al motociclista, pero la escena ya reflejaba la magnitud del accidente. El cuerpo de Jorge Armando quedó tendido sobre el pavimento, rodeado de fragmentos de la motocicleta y marcado por graves fracturas y lesiones que evidenciaban la violenta colisión.
La oscuridad de la carretera, interrumpida únicamente por las luces de los vehículos detenidos y los faros intermitentes, terminó convirtiéndose en el escenario de una tragedia vial. Mientras algunos curiosos observaban en silencio, otros intentaban comprender cómo un trayecto nocturno terminó transformándose en una escena de muerte. El tránsito en el sector comenzó a reducirse lentamente mientras llegaban las primeras autoridades.
Minutos después hicieron presencia unidades de la Seccional de Tránsito y Transporte del Departamento del Atlántico, encargadas de atender el siniestro y acordonar la zona. Los uniformados iniciaron las labores de inspección técnica, revisaron las posiciones de los vehículos y recopilaron información para establecer con exactitud cómo se produjo el accidente. Sobre el asfalto quedaron las huellas del impacto y el silencio de quienes observaban el procedimiento policial.
Las primeras hipótesis apuntan a que la maniobra de adelantamiento habría sido determinante en el choque fatal, aunque las autoridades continúan adelantando las investigaciones para esclarecer plenamente las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que ocurrieron los hechos. El conductor del tractocamión también quedó vinculado al proceso de verificación que busca reconstruir los últimos segundos antes de la colisión.




