El veterano defensor italiano fue quien, en el tercer minuto de los seis que repusieron en el tiempo complementario, logró el tres a tres que obligó a que el cotejo se fuera al tiempo extra.
Por: Iván Peña Ropaín.
El nombre del italiano Francesco Acerbi no solo será recordado por los hinchas del Inter de Milán y por los seguidores del Real Madrid por haber sido el anotador, al minuto 90+3, del gol que le concedió el empate al club de milano y obligó a que se fuera al tiempo extra este duelo por la semifinal de vuelta de la Champions League 2024-2025.
Acerbi convirtió el 3-3 en un durísimo partido ante el Barcelona, diana que, a título personal, celebró con euforia porque recordó que así como consiguió con ese gol alargar el compromiso, anotando en dicho período extra Davide Frattesi el 4-3 definitivo para el Inter, también se sobrepuso al final a dos situaciones que marcaron su vida y las que casi lo conducen a retirarse del fútbol.
A este experimentado defensor central, de 37 años, así como su anotación le concedió una nueva oportunidad a su equipo de luchar por acceder a la final, de la misma manera le ocurrió en la vida, que le había dado una nueva chance de seguir en esta tierra.

El del valioso empate cuenta en su historia el vencer al cáncer y al alcoholismo, señalando él al respecto en su momento a un medio de Italia: “El cáncer fue mi suerte, doy gracias a Dios por tenerlo. Un día comencé a gritar: ‘¡sal de mi cuerpo!’, pero seguía haciendo mi vida habitual. Tardes, bebidas, salía hasta las 7:00 horas de la mañana”.
“No me respetaba, no respetaba mi trabajo, ni a quienes me pagaban. A menudo llegaba al entrenamiento ‘achispado’’ sin haberme recuperado de los efectos del alcohol. Físicamente me encontraba bien porque siempre he sido fuerte. Me valía con dormir un poco para rendir”, proseguía en su relato de vida.
“Sin la enfermedad habría acabado jugando en la Serie B o, tal vez, me habría retirado. Por fortuna, alguien de ahí arriba me amaba y me envió la enfermedad. Sin ella hubiera terminado muy mal. Nadie me hubiera salvado. Estoy satisfecho de la persona en la que me he convertido a pesar de todas mis deficiencias”, insistía Acerbi en medio de la entrevista.
“Un año después de mi enfermedad, me desperté con un ataque de pánico. Tenía miedo de mi sombra. Entonces empecé a pensar en las oportunidades que había desperdiciado”, contó quien le dio también una nueva vida al Inter de Milán en el duelo contra Barcelona.




