Cada vez más se mete en líos legales con Boca, que no oficializa su salida y aun así el jugador hace negocios por su cuenta.
Por: Iván Peña Ropaín.
El desespero en el que anda el jugador antioqueño Sebastián Villa Cano por firmar rápido con otro club, puesto que desde que fue condenado en primera instancia por violencia de género y amenazas coactivas su equipo Boca Juniors le cerró las puertas y lo tiene frenado, parece y no le permite ver con claridad que mientras siga bajo contrato con esa escuadra argentina no podrá emigrar a otro fútbol.
Ante ello, informan desde tierras “gauchas” que Villa no pudo finiquitar su vinculación con el conjunto turco Kasimpasa, con el que tenía todo acordado y por lo que andaba feliz a raíz de que después de tanto buscar, alguien se había interesado por él; muchos lo descartaban por su lío judicial en Argentina, donde a parte del mencionado caso deberá encarar otro por violación sexual.
La traba radicó en un litigio que se habría suscitado entre ese equipo turco con Boca, ya que hasta el día de hoy el extremo izquierdo colombiano sigue bajo contrato con el apodado Bostero.
Según se dice en la tierra del tango, Villa semanas atrás rescindió su contrato con el Xeneinze, pero el club nada que confirma de forma oficial la salida del antioqueño, dando esto a entender que sigue vinculado a la institución Azul y Oro, partiendo de ahí la denuncia que habrían instaurado en contra del Kasimpasa y del propio futbolista.
Como se recordará, a Sebastián Villa le falta por escuchar en segunda instancia si le es ratificada o no la condena de dos años y un mes de prisión extramural (leyes argentinas sostienen que cuando la pena es menor de tres años no da cárcel) por el delito de lesiones personales y amenazas coactivas en contra de su expareja colombiana Daniela Cortés.
Así mismo, se aguarda por el inicio de otro juicio en su contra, el de presunto abuso sexual de una joven en ese país del cono sur, proceso que se empezaría a finales de este año.




