El jugador medellinense denunció que las intimidaciones han llegado a sus redes sociales.
Por: Iván Peña Ropaín.
Casi una semana después de la final de la Liga Betplay-I, que le ganó 2-1 Atlético Nacional al Deportes Tolima en Ibagué, uno de los jugadores que figuró en ese encuentro, no por una descollante actuación o por conceder el tanto del título, sino por el penalti que botó y que significó a la postre la pérdida del campeonato para el ‘Pijao’, Daniel Cataño, denunció amenazas de muerte en su contra por la desafortunada jugada.
El creativo antioqueño al servicio del elenco tolimense marró el disparo desde los doce pasos en el segundo tiempo y con el marcador 2-0 a favor de su equipo, diana que de haberla cristalizado en gol habría significado el 3-0 y la enorme posibilidad de levantar el título de mitad de año.
Sin embargo, el portero del verde de los antioqueños, Kevin Mier, atajó el débil y mal cobrado penal del talentoso volante y, para complicarse la cosa aún más para los locales en ese cotejo, Cataño en su intento de buscar el remate en el rebote terminó arrojándose contra la humanidad del cancerbero ‘verdolaga’, a quien no golpeó, pero acción por la que vio la roja debido a la decisión arbitral.
“Yo sabía lo que se venía y sabía lo que iban a sufrir mis padres y mi esposa. En este momento son los más afectados. Hay hinchas buenos, gente que tira mucha buena vibra. Pero también nos ha tocado pasar por un episodio bastante fuerte, sobre todo para mi esposa, mi hija y mi madre. Porque les ha tocado duro con el tema de las amenazas y los insultos”, relató el futbolista.
De quien se dice Junior de Barranquilla tendría un gran interés por ficharlo, añadió: “Hemos recibido amenazas e insultos. Hoy es el único día libre que el Tolima ha tenido en mucho tiempo. Prácticamente nos toca quedarnos en la casa para evitar tener un inconveniente con alguien. Sabemos que los ánimos todavía no están calmados del todo. Ayer sentí respaldo de parte de la hinchada que estaba en el Manuel Murillo Toro. Pero sabemos que no son solo ellos, es un departamento el que es hincha de este equipo y la situación todavía está reciente”.
“Yo puedo soportar los silbidos, uno tiene la madurez y el recorrido para saber que le toca jugar con presión de su propio público. Aquí ya pasa por el tema de mi familia. Nosotros no somos de Ibagué, somos de Medellín. Estamos solos acá y la mayoría de nuestra familia está allá. Nos ha tocado organizar para que alguien se quede con mi esposa. En este caso, a mis suegros, que tienen sus cosas en Medellín, les ha tocado ayudarnos. Porque nosotros seguimos concentrados. Ayer salimos y el domingo que tenemos que ir hacia Brasil. Mi esposa no se siente tranquila, ni segura”, finalizó diciendo Daniel Cataño.
Las autoridades competentes ya están en las investigaciones para determinar quiénes son los responsables de las amenazas.




