La reciente eliminación en la Copa Sudamericana fue un duro golpe para el aficionado.
Por: Iván Peña Ropaín.
“¿Les están debiendo alguna quincena, les redujeron unos pesos de los ostentosos honorarios que devengan o es que ya no quieren seguir jugando en Junior de Barranquilla?”, son algunos de los interrogantes que se escuchan por estos días en las charlas que sostienen los junioristas a bordo de los buses del servicio público o del Transmetro, en las tiendas y hasta en la esquina donde se ubica el puesto de venta de fritos.

Por doquier es el sentir con el que transcurre este comienzo de mes, debido a la nueva decepción que provocó el equipo de Barranquilla con la derrota sufrida la noche del martes 31 de mayo en Bucaramanga, en juego correspondiente a la fecha 2 del cuadrangular A y que por poco y lo deja grogui en su anhelo de ir por la final del Torneo Apertura de la Liga colombiana, sino es por el beneficioso empate 2-2 que sostuvieron los otros dos integrantes del grupo, Nacional y Millonarios, lo que le volvió a dar vida al Tiburón.
Nadie entiende el bajón futbolístico en el que se ha sumergido el equipo de Juan Cruz Real, que si bien no inició con un alto porcentaje esta temporada, logró nivelar la balanza y mantenerla por varios partidos por Liga y Sudamericana, principalmente.

Si vemos la gran inversión económica que ha hecho las directivas en los últimos años, pero especialmente con el Junior de Barranquilla 2022, el presente se resume a unas cuentas tristes, así como anda hoy el hincha, que también está furioso, entre esos, el máximo accionista del club barranquillero, el exsenador Fuad Char.
Y no es para menos tales sensaciones negativas que atormentan hoy al juniorista, pues de los 34 partidos jugados hasta ahora en lo que va de la temporada 2022, la cifra de los perdidos se aproxima a la de victorias: el cuadro de Cruz Real ha ganado en 16 oportunidades, metiendo las tres competiciones, en la que ya fracasó en una, la Sudamericana, y ha sufrido 11 derrotas, balance pésimo para una plantilla de jugadores que vale 28 millones de euros, lo que la convierte en la más cara del fútbol colombiano, superando al Atlético Nacional, cuyo precio está en 23 millones de euros. Los empates en estas estadísticas corresponden a 7.

En ese número de compromisos disputados hasta la fecha, aunque si se hace la sumatoria del factor gol en Liga, Copa y Sudamericana, este sería para muchos relevante: 47, las anotaciones en contra dan cuenta del semestre regular que tiene. Le han convertido en 33 ocasiones.
No hay más que decir sino que el semestre para el DT Juan Cruz Real y para varios de sus jugadores, quienes evidentemente no han dado la talla y quienes también son responsables del mal momento por el que atraviesa Junior de Barranquilla, se encuentra en la cuerda floja, no solo por la humillante despachada que sufrió la semana pasada en la Sudamericana a manos de uno de los equipos pequeños de Argentina, sino porque en la competición que podría devolverle la alegría a su hinchada, la Liga colombiana, está de último en su cuadrangular y con un camino ‘culebrero’ por delante.





