Los carteles de la droga lograron permear varios clubes del fútbol colombiano.
Por: Iván Peña Ropaín.
En el Complejo Correccional Federal Butner, en California del Norte, Estados Unidos, Gilberto Rodríguez Orejuela cumplió parte de su condena de 30 años por delitos anexos al narcotráfico.
En un hospital adscrito al penitenciario, falleció el empresario colombiano que en los años 80’s y comienzos de los 90’s logró permear con dineros del narcotráfico el fútbol en Colombia. La cruenta violencia de los carteles de la droga tiñeron de sangre al país y mancharon la pelota.

La muerte del excapo del narcotráfico, Gilberto José Rodríguez Orejuela, rememora el pasado más oscuro que ha tenido el fútbol colombiano, quien junto a otros extintos jefes de la droga, cumplieron sus sueños de adquirir equipos profesionales, amañar resultados y hasta la posible compra de títulos nacionales e internacionales.
Gilberto, conocido como el ‘El Ajedrecista’, era hincha del Deportivo Cali, pero al no poder comprar al equipo azucarero se convirtió junto a su hermano Miguel, en los máximos accionistas del América de Cali.

“En 1977 intentaron comprar acciones del Cali para lavar dinero de lo que recibían del negocio de la cocaína que transportaban a los Estados Unidos. En su momento, uno de los directivos lo impidió”, expresó un exfutbolista profesional a Impacto News.
La historia cuenta que un directivo del Deportivo Cali se atrevió a romperle a Miguel Rodríguez un cheque por un millón de dólares, el valor que ofrecían por la compra del club.

En 1979, el América de Cali, bajo la dirección técnica de Gabriel Ochoa Uribe, consiguió su primer título en el fútbol colombiano. En 1980, Miguel Rodríguez Orejuela pasó a ser el mayor accionista de los Diablos Rojos, incluso, estando en prisión.
Glorias del fútbol que pasaron por el cuadro Escarlata confiesan que muy poco vieron a Gilberto Rodríguez. “Tan solo una vez lo vimos, en una comida en la casa de la esposa de Miguel Rodríguez. Gilberto tuvo poca injerencia en el América, el equipo lo manejaba totalmente don Miguel”, agregó.

Enemigos y rivales dentro y fuera de la cancha
Pero, hablar de la muerte de Gilberto Rodríguez y remembrar este tipo de personajes, trae al presente la pugna desatada entre los carteles de la droga que imperaba en Colombia, más cuando se daban los fervientes enfrentamientos futbolísticos entre América de Cali, Nacional de Medellín, del que reza la historia era el consentido de Pablo Escobar y el Cartel de Medellín, enemigo de los Rodríguez Orejuela, y Millonarios de Bogotá, del que siempre se dijo estuvo en la calculadora del narcotraficante Gonzalo Rodríguez Gacha, alias ‘El Mejicano’.

Estos personajes, sus pasiones y gustos por el fútbol, marcaron negativamente la imagen del balompié patrio, generando hasta el sol de hoy mantos de dudas con relación a varias de las estrellas que consiguieron el americano, el verde antioqueño y el club Embajador.

Miguel Rodríguez, cofundador del Cartel de Cali, purga una pena de 30 años en Estados Unidos.
Todos ellos sobrepasaron los límites, hasta el punto de permear el rentado futbolero local con dineros ilícitos, apuestas mortíferas, compra de partidos y jugadores que en su momento valían millonadas, amenazas, constreñimientos y sobornos de árbitros. Se habla hasta del asesinato de uno de ellos, el del cartagenero Álvaro Ortega, ocurrido en noviembre de 1989 en Medellín, en venganza por una “mala actuación” que habría tenido el referí en un juego entre América y DIM.

Esta hostil y desafortunada historia que se posó sobre el fútbol nacional en aquel tiempo, contribuyó a varias conquistas polémicas, como la Copa Libertadores de Atlético Nacional en 1989.
En el caso de los Diablos Rojos, entre los seniles cuestionamientos figura el pentacampeonato logrado entre 1982 y 1986, cuyos torneos estuvieron ligados con escandalosos pagos de sobornos a los referís. Además de los futbolistas de élite que adquirió en ese entonces el equipo de Miguel y Gilberto Rodríguez Orejuela.

Aunque las directivas, tanto del rojo vallecaucano como del verde de los paisas siempre negaron todo vínculo con los carteles de la droga, en contraposición a esas posturas siempre es bueno recordar el gesto que tuvo años atrás la directiva de Millonarios, al contemplar devolver varios títulos conseguidos en ese tenebroso tiempo que reinó en la nación, y los cuales consideraron fueron conquistados gracias a la relación del Ballet Azul con alias ‘El Mejicano’.

Cabe recordar, que por la injerencia del cartel capitaneado por Gilberto y Miguel, al América de Cali lo incluyeron por muchos años en la famosa ‘Lista Clinton’, a la que cae toda empresa o persona vinculada con el narcotráfico y de la que logró salir en 2013.

Esa notable devoción por el fútbol y “los millones de dólares sucios” que movieron los capos de la droga con América, Nacional y Millonarios también llevó a que ficharan jugadores de alto nivel en el continente sudamericano o mantuvieran nóminas con los mejores jugadores colombianos; muchos de ellos rechazaron ir al exterior prefiriendo seguir en el rojo, el verde y el azul, los cuales pagaban muy bien.

Varios clubes colombianos rechazaron juntarse con dichos personajes, pero fueron víctimas de las injusticias arbitrales, robándoles partidos y hasta finales.
El Deportivo Cali se resistió a que lo compraran los narcos del Cartel de Cali, Miguel y Gilberto Rodríguez Orejuela, este último hincha del equipo, cuando un directivo se atrevió a romperles un cheque por 1 millón de dólares en la cara.https://t.co/pS3TAsXsDi pic.twitter.com/XSLmTueiK4
— La Silla Vacía (@lasillavacia) June 22, 2019
Clubes como América, Nacional y Millonarios lograron limpiar sus hojas de vida con el pasar de los años. Sin embargo, la defunción del excapo del Cartel de Cali transportó nuevamente a los atávicos seguidores del fútbol colombiano a aquella oscura época que, aunque hace parte del pasado, no se olvida. Se volvió a abrir una vieja herida que les duele a los hinchas de esos equipos cada que se la tocan.




