A la víctima le propinaron un disparo en la cabeza.
Sebastián Enrique Padilla Anaya, de 18 años, murió en la noche del domingo 12 de diciembre, tras haber sido herido a bala, horas antes, en la calle 64 con 5A sur, barrio Siete de Abril en Barranquilla.
El adolescente fue criado por Domingo Padilla y su esposa, quien les fue entregado a los 25 días de nacido. Domingo contó sobre Sebastián, su hijo adoptivo:
“Él me engañaba mucho, decía que iba a trabajar para que yo dejara de hacerlo, pero las malas amistades siempre se interponen en todas las cosas. La mamá, que también es de crianza, a cada ratico estaba peleando con él para que no saliera a la calle, pero nada”.
El adolescente fue asesinado en el mismo barrio donde vivía junto a su familia y sus salidas a la calle se convirtieron en una preocupación constante para sus padres.
“Ellos salen a la calle con sus amigos, pero uno que va a saber quién es bueno y quién es malo, él me decía ‘papi yo no hago nada malo’, pero al fin y al cabo la calle es para el sinvergüenza”, agregó Domingo.
Por su parte, Lucy, madre biológica, expresó: “Él trabajaba con el papá en albañilería, vendía rifas, hacía postres, se ganaba la vida para estudiar, como todo pelao’ que es travieso las malas amistades que tenía y mire hasta dónde llegó“, dijo la mujer, quien reside en Galapa y recibió la noticia fatal por parte de una amiga.
Según el reporte de la Policía, el occiso registraba una herida en la región occipital con orificio de entrada y salida. Un vecino cercano a la familia de este contó la versión de los hechos que se maneja entre los residentes del barrio:
“Dicen que tuvieron una discusión entre compañeros, hubo uno que no estuvo de acuerdo y lo encendieron a tiros. Yo estaba trabajando, me llamaron a decirme que le habían dado unos tiros, lo llevaron al Paso Santa María, ahí le dieron los primeros auxilios, lo pasaron para Adelita de Char y aguantó por ahí hasta las 12 de la noche que fue que nos avisaron, yo llevé al papá al hospital”.
El hombre también contó que amigos del adolescente tomaron represalia y decidieron de ir hasta la casa del presunto homicida y atacarla, vivienda que queda en el mismo barrio.
Informe: Alexander Ojito – El Ojo de la Calle.





