Del Río opina sobre esta puja política que ha generado polémica en el Atlántico y expone sus propuestas para llegar al Congreso.
Por: Sergio García.
En las próximas horas, la coalición política y electoral del Pacto Histórico oficializará el nombre del candidato que encabezará la lista cerrada a la Cámara de Representantes por el departamento del Atlántico.
El actor Agmeth Escaf anunció su aspiración al aparecer con Gustavo Petro en una fotografía publicada en sus redes sociales. Al mismo tiempo, Miguel Ángel Del Río, abogado especializado en ciencias penales y criminología de la Universidad Externado de Colombia, hizo público su deseo de ser elegido a la Cámara, por lo que se encuentra recorriendo los municipios del departamento para socializar sus propuestas.

El deseo de la comunidad del Atlántico por saber quién será el ungido para encabezar la lista del Pacto Histórico ha despertado tanto interés, que en las redes sociales se han generado confrontaciones, polémicas e incluso, una acalorada voz de protesta por parte del exalcalde de Barranquilla, Bernardo Hoyos, desde el Rincón Latino.
“Mi primer pacto es con la justicia”
Conversamos con el precandidato Miguel Ángel Del Río, en medio de una sesión de fotografía publicitaria para su campaña electoral. Con mesura y respeto respondió cada interrogante.
Sergio García: ¿Quién es Miguel Ángel Del Río y qué lo motivó a aspirar a la Cámara de Representantes?
Miguel Ángel Del Río: Soy un barranquillero de 45 años, estudié toda mi juventud en Barranquilla, incluso, la universidad. Luego debí trasladarme a la ciudad de Bogotá en donde hice una especialización. Soy, he sido y siempre seré un defensor de los derechos humanos, defensor de víctimas, apoderado en causas sociales, porque considero que el derecho penal cumple una función social, que es precisamente la de hacerle frente al desborde del poder.
Mi primer pacto es con la justicia. Siempre he sido un defensor de la comunidad vulnerable. Toda esa vena social y siendo abogado de causas progresistas, me generó la necesidad de ir más allá. Por esa razón decido representar al Atlántico en la Cámara de Representantes.

A través mío se destapó el escándalo de la ‘Ñeñe política’, soy apoderado de víctimas en el proceso en contra del expresidente Uribe, soy abogado del senador Iván Cepeda, de Gustavo Bolívar; creamos con el Dr. Augusto Campo en Bogotá, la primera línea jurídica para defender a los jóvenes que eran maltratados en la protesta social. Es decir, soy un defensor y considero que esa experiencia debe ser traída al departamento del Atlántico para acompañar a la comunidad en esa lucha por lograr una vida digna.
SG: ¿Miguel Ángel Del Río es izquierdoso, revolucionario o tira piedras?
MDR: Yo soy un liberal con tendencia progresista, no soy un radical, soy defensor de las libertades y de que la ciudadanía se empodere. Estoy convencido que los cambios son necesarios, pero en defensa de los derechos de la población vulnerable y pienso que el departamento del Atlántico, siendo mi casa, es el mejor escenario para iniciar esa intervención política.
SG: ¿Por qué piensa que Petro será el próximo presidente de Colombia?
MDR: Pienso que es el momento histórico para que Gustavo Petro sea presidente de la República. Primero, porque es el hombre más preparado para serlo, porque le cabe el país en la cabeza, porque tiene una estructura humana y sensibilidad social que lo hace el mayor representante de Colombia en este momento.

Creo que las coaliciones y todos los demás partidos se están uniendo precisamente para enfrentarlo, así que esa superioridad intelectual, esa capacidad de ejecución y control político hacen que Petro sea el candidato ideal. No veo hoy, otro candidato que pueda enfrentársele desde el punto de vista de las ideas y de estructura política.
SG: ¿Qué esperanza le brinda al campesinado del departamento del Atlántico?
MDR: Yo estuve hace poco en Cascajal, corregimiento de Sabanalarga, y comprobé que los cuerpos de agua de todos los municipios del Atlántico están absolutamente contaminados. ¿Cuál es la clave de un representante a la Cámara? Ejercer control político sobre la llegada de los recursos a los municipios. Estructuralmente la contratación pública del departamento desangra el presupuesto, porque hay corrupción, porque los gobiernos locales pertenecen a las mafias tradicionales del monopolio económico y los recursos destinados a proteger los cuerpos de agua, la inversión en el campesino, en nuevas fuentes de producción, queda limitada.

A esos campesinos les toca abandonar el campo y dedicarse a otras actividades que deslegitiman su esencia. Es cierto que el mototaxismo es una fuente de empleo absolutamente legítima, pero es un empleo precario. Al campesinado hay que volverle a dar herramientas, empoderarlo a través de un sistema bancario que crea en el campesino y una protección de los recursos económicos para que lleguen a los gobiernos locales y se vean reflejados en el campesino.
SG: Al cierre, qué opina sobre la disputa política con Agmeth Escaf por ser cabeza de lista a la Cámara por el Atlántico, a través de la coalición del Pacto Histórico?
MDR: Yo soy muy respetuoso de todas las candidaturas; mujeres y hombres que quieran aspirar a las cabezas de lista, para mi es absolutamente sano. Sin embargo, como defensor del Pacto Histórico y de Gustavo Petro, creo que la cabeza de lista debe tener una coherencia ideológica con un proyecto progresista. Es decir, la cabeza de lista del Pacto Histórico, en cualquier departamento, incluyendo el Atlántico, debe convocar a las estructuras y a las bases ideológicas del partido.
La intención es hacer una defensa activa al interior de la Cámara de Representantes, porque de no ser mayoría en el Congreso, el entonces presidente Petro se verá enfrentado a todas las fuerzas y a todas las mafias que tratarán de derrocarlo.

Hay que crear en el Congreso un cerco jurídico para hacerle frente a esa situación. Además, el cabeza de lista debe ser una muestra de soberanía territorial, es decir, la cabeza de lista debe ser escogida por las bases del departamento del Atlántico y no debe obedecer a una imposición de otro tipo de fuerzas.
Respeto a todos los candidatos, respeto al señor Escaf, me parece que es un buen profesional y que tiene derecho a una aspiración, absolutamente legítima. Así que invito a la gente para que vote con convicción, que la gente se convenza que es posible un nuevo proyecto político. No soy un político tradicional y quiero incentivar ese ejercicio real de la política como servicio y no de la politiquería como corrupción.




