La inteligencia colombiana habría interceptado las comunicaciones del grupo armado organizado y a través de ellas escucharon decir a integrantes de la estructura que no tienen rastro de ellos desde el ataque del 30 de octubre en Apure.
Fuentes de inteligencia del Estado colombiano analizan comunicaciones internas del Ejército de Liberación Nacional (ELN) que apuntan a la posible muerte de dos altos mandos de la organización en el bombardeo registrado el 30 de octubre de 2026 contra un campamento en el estado venezolano de Apure.
Se trata de Emilse Oviedo Sierra, conocida como alias la Abuela, también llamada la Cucha o Marta, y Manuel Gustavo Martínez, alias Gustavo Martínez. Ambas figuras están vinculadas al Comando Central (COCE ELN), la máxima instancia de dirección del grupo armado. Hasta el momento no existe confirmación oficial sobre sus identidades entre las víctimas.
El ataque ocurrió en una zona rural del municipio Pedro Camejo, específicamente en el caserío Buenavista del Meta, cerca de la frontera con Colombia, entre los departamentos de Guainía y Vichada. Según reportes de organizaciones de derechos humanos como Fundaredes y de medios locales, el operativo dejó más de 20 muertos.
Algunas versiones coinciden en que el campamento funcionaba como centro de acopio y distribución de cocaína, y que en el momento del ataque se desarrollaba un encuentro de alto nivel. Medios nacionales como Noticias Caracol han citado reportes de inteligencia que señalan el uso de drones armados con misiles, con referencias a apoyo de inteligencia y capacidades del Comando Sur de Estados Unidos, en coordinación o con participación de las fuerzas armadas venezolanas.
Quiénes son los presuntos cabecillas abatidos
Emilse Oviedo Sierra, alias la Abuela, es descrita por las autoridades y reportes de inteligencia como una de las cabecillas más antiguas y de mayor peso operativo del ELN. Con más de tres décadas en las filas de la guerrilla, comanda el Frente de Guerra Occidental Omar Gómez, con fuerte presencia en el departamento del Chocó.
Según informes de inteligencia citados por Noticias Caracol, desde territorio venezolano controla actividades de narcotráfico y minería ilegal en esa región, y se le atribuía el mando de más de 900 integrantes. Es una de las figuras más buscadas por las autoridades colombianas.

Fotografía tomada de Noticias Caracol.
Por su parte, Manuel Gustavo Martínez, alias Gustavo Martínez, forma parte de la dirección nacional del ELN. Se vinculó a la organización en la década de 1980 y participó como delegado en la mesa de diálogos de paz durante el gobierno de Juan Manuel Santos. Su eventual baja, junto con la de la Abuela, representaría un golpe significativo a la estructura de mando del grupo.
Las comunicaciones interceptadas indican que, tras el ataque, miembros del ELN no tenían rastro de ambos cabecillas, lo que activó la línea de investigación de las autoridades colombianas. Estas revisan datos forenses, testimonios y las propias comunicaciones para confirmar si se encontraban en el lugar. Mientras tanto, el operativo ha generado debate sobre el papel de Venezuela y Estados Unidos en la frontera, en un escenario donde el ELN ha mantenido presencia histórica y control de economías ilícitas a ambos lados de la línea limítrofe.
Las autoridades colombianas continúan el análisis. Por ahora, la información se mantiene en el terreno de la verificación y no ha sido confirmada de manera oficial por el Gobierno ni por el propio ELN.




