El mandatario aseguró que los crímenes “no quedarán impunes”.
El presidente Abelardo de la Espriella aseguró este lunes que el narcoterrorismo será enfrentado “con todo el poder del Estado” luego de una serie de atentados perpetrados en el sur del país, que dejaron al menos cuatro civiles muertos, incluida una bebé de dos meses, y un patrullero de la Policía asesinado.
Los hechos más graves ocurrieron la noche del domingo 1 de noviembre en Planadas, Tolima, donde una volqueta cargada con explosivos detonó cerca de una base militar y en zona residencial del barrio Aeropuerto. La explosión destruyó parcialmente el hospital local, afectó viviendas y causó la muerte de cuatro personas, entre ellas una lactante de apenas dos meses.
Las autoridades locales y el gobierno departamental atribuyeron el ataque a las disidencias de las FARC, específicamente al frente Gerónimo Galeano.
Unas horas antes se registraron hostigamientos y ataques con explosivos en Algeciras (Huila), donde fue asesinado el patrullero Julián Esmith Castaño López y resultaron heridos otro uniformado y seis civiles; así como en los municipios de Balboa, La Sierra y Totoró, en el Cauca. Según el mandatario, estos hechos buscan sembrar terror en la población civil y debilitar a la fuerza pública.
En un mensaje publicado en su cuenta de X, De la Espriella condenó los atentados, los cuales calificó de “cobardes y narcoterroristas” y advirtió que “no quedarán impunes”. El jefe de Estado ordenó fortalecer de inmediato la presencia militar y policial en las zonas afectadas, intensificar las operaciones de control territorial y activar medidas especiales de seguridad.
El presidente anunció además que se mantendrán e intensificarán los bombardeos contra objetivos militares legítimos, se impulsarán operaciones especiales y se avanzará en la reactivación de las fumigaciones de cultivos ilícitos conforme a la ley.
“A los narcoterroristas que continúan asesinando inocentes los vamos a perseguir, los vamos a combatir con toda la fuerza legítima del Estado y los vamos a dar de baja”, afirmó.
De la Espriella expresó su solidaridad con las familias de las víctimas y recalcó que su gobierno llegó para “derrotar estas estructuras criminales y devolverles la seguridad a los colombianos”.
Las autoridades continúan las labores de aseguramiento de las zonas impactadas para facilitar las investigaciones judiciales, mientras la fuerza pública permanece desplegada para restablecer el orden público y proteger a las comunidades.




