No paran las reacciones negativas contra el jugador, a quien cuestionan por mostrar una actitud de endiosamiento ante un pequeño que simplemente le estiró la mano para que se la “chocara”.
Por: Iván Peña Ropaín.
No deja de causar indignación y rechazo, y muchos futboleros en el país se preguntan: “¿Quién se cree él, Dios?”, la desagradable imagen, que para muchos refleja una total falta de humildad, protagonizada por James Rodríguez en un reciente partido que disputó con su Atlético Nacional de Medellín contra el Cúcuta Deportivo, en el estadio General Santander, y que terminó ganando el apodado Motilón.
A través de un video aficionado, grabado desde la tribuna con un celular por un hincha del club cucuteño, se observa cómo James se acerca a la línea lateral para recoger una pelota y disponerse a ejecutar un cobro de esquina. En ese momento, se aprecia a un niño que fungía como recogebolas estirarle la mano para que le diera un simple saludo.
Sin embargo, contrario a lo que muchos esperaban, el volante creativo no le “chocó” la mano, pese a que es oriundo de esa ciudad y tuvo cercanía con el equipo nortesantandereano desde muy pequeño, pues su padre jugó allí. Por el contrario, lo miró con cara de pocos amigos y, al parecer, le dijo un par de cosas en un tono poco amable.
El desplante al pequeño llevó a que desde las graderías le gritaran todo tipo de improperios a James e incluso le lanzaran botellas de agua, situación que impidió que ejecutara el tiro de esquina en un primer momento.
Esta escena ha “crucificado” a James Rodríguez en las redes sociales, donde muchos usuarios coinciden en cuestionar su actitud y señalar una supuesta falta de humildad y soberbia.




