Sin contar con plantillas costosas, los Cerveceros dejaron en el camino al vigente campeón, los Dodgers de Los Ángeles, mientras que Tampa hizo lo propio con los poderosos Yankees de Nueva York para llegar a la gran final.
Por: Iván Peña Ropaín.
Los amantes de la “pelota caliente” tienen una cita por estos días, porque se disputará la final de la mejor liga de béisbol del planeta. Este viernes 23 de octubre, desde las 7:00 p. m., se levanta el telón de la Serie Mundial de las Grandes Ligas, con Cerveceros de Milwaukee y Rays de Tampa Bay frente a frente, dos novenas que llegan con la ilusión de conquistar por primera vez el máximo trofeo del béisbol estadounidense.
La otra particularidad de esta confrontación en la Gran Carpa es que ninguna de las dos divisas cuenta con una de las planillas más costosas de la Mayor League Baseball (MLB), lo que demuestra que el dinero no siempre tiene la última palabra en el diamante.
El primer capítulo de esta batalla se disputará en la ciudad de Milwaukee, donde los Cerveceros tendrán la ventaja de abrir en casa gracias a su mejor balance durante la temporada regular. La novena de la Liga Nacional obtuvo 103 victorias y sufrió 59 derrotas, mientras que los Rays también firmaron una campaña sobresaliente, con 98 triunfos y 64 caídas, números que les permitieron quedarse con el banderín de la Liga Americana y ganarse el derecho de pelear por la corona.

Como siempre ha sido costumbre, la serie en la que saldrá el nuevo campeón de la MLB, que, de paso, destronará a los Dodgers de Los Ángeles, está pactada al mejor de siete encuentros, por lo que el primero en conseguir cuatro victorias levantará el trofeo.
Quien llega con el pecho inflado a esta finalísima del mejor béisbol del mundo es Cerveceros de Milwaukee, ya que viene de barrer en cuatro juegos a los Dodgers de Los Ángeles, vigentes campeones y una de las organizaciones que más dinero invierte en la conformación de su plantilla cada temporada. Los Cerveceros no solamente dejaron en el camino a uno de los grandes favoritos, sino que también cambiaron el libreto de una revancha que muchos esperaban dominada por los angelinos. Ahora, la novena de Wisconsin está a cuatro triunfos de conquistar una corona que se le escapó en una ocasión: en 1982, cuando perdió la final en siete dramáticos juegos (4-3) ante los Cardenales de San Luis.

En la otra orilla de esta final mundial aparecen unos Rays que tampoco necesitaron una billetera desbordada para llegar a la cita grande. Tampa Bay eliminó primero a los poderosos Yanquis de Nueva York y después superó a los Guardianes de Cleveland en la Serie de Campeonato de la Liga Americana.
En esa travesía sobresalió el dominicano Junior Caminero, quien conectó 42 jonrones durante la temporada regular y volvió a hacerse sentir en el momento decisivo. La ofensiva de los floridanos ha combinado poder, contacto y velocidad para mantenerse en carrera ante rivales con mayores recursos económicos, lo que les da argumentos para aspirar a conquistar, por fin, la Serie Mundial, después de dos finales perdidas: en 2008, por 4-1 ante los Philadelphia Phillies, y en 2020, por 4-2 frente a los Dodgers de Los Ángeles.




