El sujeto estaría vinculado al control de rutas del narcotráfico, la adquisición de armas y municiones y las disputas entre estructuras criminales en la región.
El presidente Abelardo de la Espriella anunció este jueves 22 de octubre que la Policía Nacional capturó en las últimas horas a Kevin David Moscote Redondo, conocido como alias Kevin Masacre, señalado como uno de los principales cabecillas del narcotráfico de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN) y presunto sucesor de Naín Andrés Pérez Toncel, alias Bendito Menor, abatido a inicios de septiembre de este año en Riohacha, La Guajira.
El jefe de Estado informó la captura a través de su cuenta de X. Según el mandatario, el detenido estaría vinculado al control de rutas del narcotráfico, la adquisición de armas y municiones, y las disputas entre estructuras criminales en la región de la Sierra Nevada y La Guajira.
Durante el operativo, realizado cuando el sujeto se movilizaba en una camioneta de alta gama por la vía que comunica a Maicao con Riohacha, las autoridades incautaron una granada de fragmentación, 120 cartuchos calibre 38, el vehículo y tres celulares.

Las autoridades de inteligencia lo identificaban como un hombre de línea dura, de bajo perfil, cercano a Bendito Menor y con presunta participación en extorsiones, enfrentamientos con grupos rivales y acciones violentas. Tras la muerte de Pérez Toncel el 4 de septiembre, su nombre surgió como uno de los posibles candidatos a asumir el control de la estructura Javier Cáceres, con presencia principalmente en La Guajira.
Abelardo de la Espriella destacó que la captura forma parte de la ofensiva permanente contra los cabecillas, sus estructuras y las finanzas criminales. “No les voy a dar un solo centímetro de ventaja. Los vamos a perseguir sin descanso, porque en Colombia los delincuentes no pueden seguir imponiendo el terror ni burlándose de la ley”, afirmó el presidente.
Las ACSN, también conocidas en algunos reportes como los Pachenca, mantienen actividad en Magdalena, Cesar y La Guajira, donde las autoridades les atribuyen narcotráfico, homicidios, extorsión y disputas territoriales. En los últimos meses las fuerzas del Estado han asestado varios golpes a esta organización, incluyendo la neutralización de otros mandos intermedios.




