Skip to main content

impactonews.co

Diseño sin título
Picture of Impacto News

Impacto News

¿Se está haciendo cumplir la Ley contra el ruido en Barranquilla?

Comunidades de distintos sectores populares de Barranquilla aseguran que las llamadas reiteradas a las autoridades por el ruido generado por picós y equipos de sonido de alta potencia no siempre terminan en una solución.

Por: Yeinner Garcés.

La Ley 2450 de 2025, conocida como la Ley contra el ruido, fue sancionada el 4 de marzo de 2025 y entró en vigencia desde esa misma fecha. Su propósito es establecer una política integral para prevenir, controlar y reducir la contaminación acústica, asignando responsabilidades a las autoridades ambientales, alcaldías y Policía. La norma busca proteger, entre otros derechos, la tranquilidad, la convivencia, la salud, la intimidad y el derecho a un ambiente sano. (Función Pública)

Uno de los aspectos más relevantes es que la ley modificó las reglas de convivencia relacionadas con los sonidos y ruidos que afectan el sosiego de las personas.

Sin embargo, en diferentes comunidades de Barranquilla existe una percepción distinta: vecinos denuncian que los llamados realizados durante jornadas en las que los llamados picós, turbos o sistemas de sonido de alta potencia permanecen durante horas a elevados niveles de volumen no siempre producen una respuesta efectiva.

Para estas comunidades, el problema no se limita a una fiesta ocasional. Se trata de equipos capaces de generar sonido a gran potencia, instalados en sectores residenciales donde viven familias, adultos mayores, niños y personas que necesitan descansar.

La Ley 2450 ya está vigente. Las herramientas legales existen. La Policía tiene competencias para intervenir en determinadas situaciones y las autoridades ambientales y territoriales también tienen responsabilidades.

Por eso, el debate en Barranquilla ya no debería ser únicamente si existe una ley contra el ruido, sino algo mucho más concreto:

¿Se está aplicando de manera efectiva en los barrios donde los ciudadanos denuncian contaminación acústica?

La respuesta debería poder medirse con cifras: número de llamadas recibidas, operativos realizados, mediciones de ruido, equipos o actividades suspendidas, comparendos impuestos, establecimientos sancionados y reincidentes identificados.

Porque para una familia que intenta dormir mientras un turbo permanece a todo volumen durante horas, la existencia de una ley en el papel sirve de poco si la respuesta de las autoridades nunca llega.

COMPARTE ESTE ARTÍCULO