Se espera de parte de la Dimayor alguna sanción por este acto violento, que pudo haberle causado un daño mayor al futbolista cundinamarqués.
Por: Iván Peña Ropaín.
La violencia de los mal llamados hinchas en el fútbol volvió a decir “presente” en el balompié profesional colombiano, al reportarse la agresión de la que fue objeto el jugador de Santa Fe de Bogotá, Daniel Torres, por parte de un adepto del Independiente Medellín, la cual le provocó una herida en el rostro y lo puso a sangrar.
La repudiable acción oligofrénica se produjo al minuto 76, cuando fue sustituido el volante cundinamarqués, en el cotejo correspondiente a la fecha 13 de la Liga Betplay-II, que su equipo ganaba 1-0. Este se acercó al público que estaba detrás del camerino santafereño para responder con aplausos a los abucheos e insultos que recibía de la parcialidad del DIM, que era el local y que la cogió contra él por su paso por esa escuadra paisa.
Esa respuesta pacífica de Torres a la hostilidad se complicó cuando fue impactado en su cara con una moneda, la que le causó una herida en su rostro, viéndosele enseguida correr un hilo de sangre. Tuvo que recibir atención médica durante un tiempo prolongado porque el sangrado no paraba.

El futbolista afectado quiso interponer la queja ante el árbitro central por lo sucedido, pero no se tomó ninguna determinación al respecto. Más bien, Daniel Torres, quien, según se dice preliminarmente, requirió sutura en la herida, fue vituperado por varios jugadores rivales, al cuestionarle que él fue quien provocó a la hinchada del Medellín al aplaudirle.
Bueno, este ataque con la moneda, que por suerte no le dio en su ojo, porque la cuestión hubiese sido más grave, deberá encaminar a una némesis por parte de la División Mayor del Fútbol Profesional Colombiano (Dimayor).




