La víctima fue trasladada a un centro asistencial, pero falleció a causa de las heridas.
Ni siquiera dentro de su propia casa estuvo a salvo Ricardo Andrés Hernández. El joven, de 25 años, fue asesinado a tiros en su residencia ubicada en la calle 17 del barrio San Juan Bosco, en el municipio de Sabanagrande.
El ataque se produjo en la mañana de este sábado 3 de octubre y fue fulminante. De acuerdo con la información preliminar, dos hombres en moto llegaron hasta la vivienda, entraron hasta la sala y sin cruzar palabra le dispararon en repetidas ocasiones. Todo ocurrió delante de la impotencia de quienes estaban cerca.
Malherido, Ricardo fue cargado por familiares y vecinos que intentaron salvarle la vida llevándolo de urgencia al hospital del municipio. Iba con signos vitales, pero las balas habían hecho demasiado daño.
Minutos después de ingresar al centro asistencial, los médicos confirmaron que había fallecido por la gravedad de las lesiones. No hubo nada más que hacer.
Los sicarios, por su parte, no dejaron rastro. Tras disparar, se subieron de nuevo a la motocicleta y escaparon a toda velocidad con rumbo desconocido, antes de que la Policía alcanzara a reaccionar.
Ahora, las autoridades del Atlántico tienen la tarea de establecer qué había detrás de este crimen que rompe la tranquilidad de Sabanagrande. Si fue un ajuste de cuentas o una venganza, es lo que deberán determinar los investigadores.




