La reducción también dejaría de seguir otorgando los ‘Premios y Reconocimientos’ del Programa Nacional de Estímulos, culpando de ello la administración De la Espriella a un desbalance dejado por el presidente Petro.
Por: Iván Peña Ropaín.
Cerca de un centenar de miembros del sector de la cultura colombiana se concentró en las últimas horas en Bogotá, con el fin de adelantar una protesta contra lo que denuncian será un injusto recorte presupuestario anunciado por el Gobierno de Abelardo de la Espriella para el Ministerio de Cultura en 2027.
El plantón pacífico, hay que precisarlo, tuvo como punto de concentración al frente de la sede de esa cartera ministerial. Se ha informado por parte de la administración De la Espriella que se contempla una rebaja próxima al 30 % en el presupuesto de este departamento.
Exhibiendo carteles, consignas y expresiones artísticas en dicho lugar, los protestantes cuestionaron el ajuste que habrá en el Ministerio de Cultura, que es dirigido por Paola Holguín, reclamando al tiempo la inyección de recursos para el desarrollo de las actividades culturales y el pago del trabajo artístico.
Hablando en términos financieros, la asignación presupuestal para el próximo año variaría de la siguiente manera: del presupuesto aprobado en 2026, bajo el gobierno del entonces presidente Gustavo Petro, de $1,001 billones de pesos, para 2027 ahora quedaría en $706.196 millones de pesos.

Esto representa un recorte neto de aproximadamente $295.000 millones de pesos en comparación con el año inmediatamente anterior. De lo que han informado expertos, del total propuesto para 2027, $351.780 millones se destinarían al funcionamiento interno de la entidad y $354.416 millones irían enfocados a la inversión en programas, proyectos y convocatorias del sector.
En fin, esta reducción masiva, sumada a la suspensión de los ‘Premios y Reconocimientos’ del Programa Nacional de Estímulos, debido a problemas de caja heredados de vigencias anteriores, según advierte el actual Gobierno nacional, motivó las manifestaciones y protestas por parte de artistas y gestores culturales en el país.




