Tras presentar la dimisión, el presidente Abelardo de la Espriella anunció inmediatamente su reemplazo.
En una decisión inesperada que marca el primer cambio en el gabinete del presidente Abelardo de la Espriella, Viviane Morales presentó su renuncia irrevocable como ministra de Educación. La decisión se hará efectiva el próximo 7 de septiembre, apenas un mes después de haber asumido el 7 de agosto.
La razón de su salida, según la carta que envió al mandatario el 31 de agosto y que él mismo hizo pública, es una situación familiar inesperada. Morales explicó que esa circunstancia reclama su presencia y toda su atención de manera inmediata, lo que le impide dedicar al cargo la entrega que exige.
En su misiva, la exfiscal y exsenadora citó un proverbio bíblico para subrayar que los planes humanos ceden ante circunstancias mayores. Aseguró haber dedicado todas sus fuerzas durante las primeras semanas, pero reconoció que ya no podía continuar.
El presidente De la Espriella aceptó la renuncia y se despidió de ella “con nostalgia”, calificándola de querida amiga. Deseó que pudiera resolver pronto su situación personal y le reiteró que las puertas del Gobierno y de su amistad permanecen abiertas.
En su lugar, el jefe de Estado designó a Ilva Myriam Hoyos como nueva ministra de Educación Nacional. Destacó su talante, fortaleza, honradez y firme defensa de los valores, asegurando que servirá a Colombia con entrega y convicción.
La llegada de Hoyos, abogada con trayectoria en la Procuraduría y en la academia, cierra este capítulo breve pero intenso en la cartera educativa. El Gobierno insiste en que la educación seguirá siendo un pilar prioritario, mientras el país observa el primer relevo de la nueva administración.





