Los nuevos árbitros electorales tendrán la obligación de trabajar por las garantías, la transparencia y el fortalecimiento de la democracia.
En un acto cargado de solemnidad y simbolismo, el presidente Abelardo de la Espriella posesionó este martes a los nueve nuevos magistrados del Consejo Nacional Electoral (CNE) en la sede de la Presidencia en Barranquilla. El evento, lejos de la capital, marcó un giro en la tradición protocolaria y concentró todas las miradas sobre el nuevo poder electoral del país.
Los magistrados que tomaron posesión son Nubia Stella Martínez (Centro Democrático), Silvio Carrasquilla (Partido Liberal), Juan Carlos Wills (Partido Conservador), Juan Felipe Lemos (Partido de la U), José Antonio Parra (Salvación Nacional), Plinio Alarcón (MIRA), Gersel Pérez (Cambio Radical), Cielo Rusinque y Ana Jimena Bautista (ambas del Pacto Histórico). Con la mano en alto, juraron cumplir la Constitución ante la bandera nacional.
La decisión de realizar la posesión en Barranquilla no pasó desapercibida. El presidente, quien despacha con frecuencia desde esa ciudad, convirtió la sede presidencial del Caribe en escenario de un acto que usualmente se celebra en Bogotá, enviando un mensaje de cercanía con la región que lo apoyó con fuerza.
Este nuevo CNE asume funciones en un momento clave, con el gobierno de De la Espriella recién instalado tras las elecciones de 2026 y con retos electorales regionales en el horizonte. Siete de los nueve magistrados provienen de partidos afines al nuevo gobierno, mientras que el Pacto Histórico logró mantener dos sillas con Rusinque y Bautista. Esta composición genera expectativa sobre el equilibrio que tendrá la sala plena en los próximos cuatro años.
Tras el juramento, los magistrados se estrecharon las manos, recibieron aplausos y se prepararon para su primera reunión de trabajo. Con esta posesión, el Consejo Nacional Electoral queda listo para enfrentar los retos que vienen, desde las elecciones regionales hasta las investigaciones a partidos y campañas.




