La muy buena iniciativa busca brindar herramientas de formación, certificación y emprendimiento a jóvenes de Barranquilla, especialmente de sectores vulnerables.
Por: Iván Peña Ropaín.
Más de 500 estudiantes, en su mayoría jóvenes de Barranquilla y municipios aledaños, arrancaron con todo este lunes su formación en barbería profesional, dando de esta manera el primer paso hacia un nuevo oficio, una certificación y nuevas oportunidades para sus proyectos de vida.
La formidable iniciativa, impulsada por el concejal Alexis Castillo desde su agenda social, busca convertir el tiempo libre en aprendizaje y brindar a los jóvenes herramientas concretas para formarse, emprender y generar ingresos para ellos y sus familias. El llamado recorrió diferentes sectores de la ciudad y hoy se materializa con el inicio de clases de cientos de estudiantes que llegan con el sueño de instruirse en este arte y salir adelante.
“Hoy queremos que nuestros jóvenes tengan una herramienta en sus manos para que progresen, para que crezcan personal y profesionalmente. Aquí van a encontrar formación, personas preparadas para enseñarles, acompañamiento y la oportunidad de certificarse. Y lo más importante: muchos de ellos también recibirán su propia máquina, su herramienta de trabajo, para que, cuando terminen, puedan salir a emprender, a facturar y a generar ingresos. Porque cuando le damos una oportunidad a un joven, también le estamos dando una razón para construir un futuro diferente”, manifestó de forma entusiasta el concejal Alexis Castillo.

Como parte de esta primera etapa, 200 estudiantes recibirán una máquina de barbería, fortaleciendo sus posibilidades de iniciar un emprendimiento una vez culminen su proceso de formación. La apuesta tiene también un propósito de transformación social, especialmente en sectores vulnerables donde se necesitan alternativas para que los jóvenes ocupen su tiempo en actividades productivas y construyan proyectos de vida alejados de escenarios de violencia, como los denominados “tirapiedras”, grupos de jóvenes que, durante las lluvias, protagonizan enfrentamientos que ponen en riesgo su integridad y afectan a sus propias comunidades, familias y bienes públicos y privados. Muchos de estos jóvenes también hacen parte del trabajo social que se viene desarrollando desde esta iniciativa.
“Esto no se trata solamente de aprender a cortar cabello. Se trata de aprender un oficio, adquirir una habilidad, certificarse y tener la posibilidad de convertir ese conocimiento en ingresos”, puntualizó Castillo, quien anunció que la iniciativa continuará proyectándose hacia otros sectores de Barranquilla para llevar formación, oportunidades y herramientas a más jóvenes de la ciudad.





