Durante el operativo judicial fueron incautadas 250 dosis de cocaína y 92 gramos de marihuana.
Un golpe contra el microtráfico fue propinado por la Policía Metropolitana de Barranquilla y la Fiscalía en el barrio La Luz, donde ocho presuntos integrantes de la estructura delincuencial conocida como el Combo de la 14 fueron capturados mediante orden judicial. La operación puso el foco, además, sobre una práctica que preocupa a las autoridades: la presunta utilización de menores de edad para llevar drogas a zonas cercanas a colegios y espacios recreativos.
El operativo se desarrolló mediante cinco diligencias de allanamiento y registro en inmuebles ubicados en el sector conocido como La 14. Durante los procedimientos fueron incautadas 250 dosis de cocaína y 92 gramos de marihuana, elementos que quedaron en poder de las autoridades como parte del proceso investigativo. Según la Policía, la organización sería una de las principales dinamizadoras del tráfico de estupefacientes en esta zona de La Luz.
Uno de los nombres que aparece dentro de la investigación es el de alias Rubi, una mujer a quien las autoridades atribuyen una trayectoria criminal de aproximadamente 10 años y quien presuntamente tendría funciones de coordinación dentro de la organización. La investigación también señala que los integrantes del grupo habrían recurrido a menores de edad para distribuir los estupefacientes, especialmente en inmediaciones de instituciones educativas y lugares destinados a la recreación.
La ubicación de los inmuebles allanados llamó especialmente la atención de los investigadores. Las cinco viviendas intervenidas se encontraban alrededor de diferentes instituciones educativas, situación que, de acuerdo con la Policía, facilitaba el acercamiento de la estructura a entornos donde permanecen niños, niñas y adolescentes. Precisamente, este componente de la investigación llevó a que entre los delitos imputados figure la presunta instrumentalización de menores para la comisión de actividades criminales.
El expediente también revela el alcance que habría tenido la organización. Los ocho capturados acumulan, en conjunto, 29 anotaciones judiciales por diferentes delitos, entre ellos homicidio, tráfico de estupefacientes, porte ilegal de armas de fuego, violencia intrafamiliar y lesiones personales. Además, las autoridades estiman que la estructura habría logrado ingresos cercanos a $50 millones mensuales mediante la comercialización de drogas.
El coronel Miguel Fernando Sastoque Segura, comandante encargado de la Policía Metropolitana de Barranquilla, destacó que la ofensiva continuará especialmente contra las organizaciones que buscan involucrar a menores en actividades delictivas.
“En Barranquilla no bajamos la guardia frente al delito”, manifestó el oficial, al señalar que las capacidades investigativas, preventivas y operativas están siendo fortalecidas para afectar las estructuras dedicadas al tráfico de estupefacientes.
Con este resultado, las autoridades buscan golpear una de las rentas ilegales que más afecta la seguridad de los barrios y, especialmente, los entornos escolares. Los ocho capturados quedaron a disposición de la autoridad judicial competente y deberán responder por los delitos de concierto para delinquir agravado, tráfico, fabricación o porte de estupefacientes, destinación ilícita de muebles o inmuebles e instrumentalización de menores para la comisión de delitos.
La Policía reiteró el llamado a la ciudadanía para denunciar actividades sospechosas a través de la línea 123 o la línea contra el crimen 317 896 5523.




