Previendo lo que sucedería, las directivas del Diablo Rojo corrieron para hallar otro escenario, recordándose que su Pascual Guerrero aún no está autorizado porque es evaluado detalladamente tras el terremoto.
Por: Iván Peña Ropaín.
La decisión que se preveía tomaría la Alcaldía Mayor de Bogotá: “no prestarle el estadio El Campín al América de Cali para los venideros partidos que sostendrá por la Liga Betplay-II”, tras los actos violentos de sus hinchas en el juego del sábado pasado contra Santa Fe, en las últimas horas se cristalizó.
La máxima autoridad de la capital del país, tras el análisis realizado con la Comisión de Fútbol Local, tomó la decisión que puso a correr al rojo de los caleños para buscar escenario para su juego de este miércoles, por la fecha 7, el que sería contra Junior de Barranquilla en El Campín.
Esta medida ya fue acogida por la División Mayor del Fútbol Profesional Colombiano (Dimayor), que igualmente atendió y aceptó el escenario que le presentaron para tal cotejo contra Junior: el estadio Francisco Rivera Escobar, en el municipio vallecaucano de Palmira, sin variar su horario de 6:20 p. m.
Tanto la Alcaldía bogotana como la Dimayor habían llegado a un acuerdo para que el América actuara como local en El Campín, debido a la tragedia que vive Cali por el terremoto del pasado lunes 10 de agosto y mientras las autoridades caleñas adelantaban el proceso completo de evaluación del natural escenario de los americanos: el Pascual Guerrero.
Como ya se sabe, esta cerrada de puertas obedeció a los violentos desmanes protagonizados por las ‘barras bravas’ tanto del América como de Santa Fe, desencadenados por un intento de robo de una bandera por parte de los hinchas del club caleño.





