A la unión que se requiere en estos momentos en el país ante la tragedia, los ‘barristas’ del club cachaco y caleño le hicieron caso omiso.
Por: Iván Peña Ropaín.
No dejan de provocar vergüenza las imágenes de violencia que expusieron los ‘barras bravas’ de los clubes Santa Fe y América de Cali, la noche del sábado anterior, en su respectivo juego por la fecha 6 de la Liga Betplay-II, en el estadio El Campín de Bogotá.
Cuando se corría el minuto 33 de la primera parte de este compromiso, el cual acabó cero a cero, el intento de robo de un trapo por parte de los hinchas del rojo que pertenece a los caleños desató la trifulca, la cual hizo estallar el airado enfrentamiento.
Las acciones belicosas se extendieron hasta el terreno de juego, por lo que a los jugadores y al cuerpo técnico les tocó resguardarse rápidamente en los vestuarios.
Se observaron a varios ‘barristas’ de lado y lado portando puñales y cuchillos, los que lograron ingresar al escenario capitalino, pese a las rigurosas medidas de seguridad.
De acuerdo con el reporte de las autoridades, 17 personas resultaron lesionadas, aunque ninguna de gravedad, además de uno que otro detenido, pero que ya fue puesto en libertad.





