Este tipo de jugadas, en las que ambos jugadores saltan para impactar con sus cabezas la pelota y, tras golpearse, son muy comunes y no derivan en expulsiones de ninguno de sus dos actores.
Por: Iván Peña Ropaín.
En medio del partido de la noche del miércoles anterior entre Cúcuta Deportivo e Internacional de Bogotá en el estadio General Santander de la capital nortesantandereana, y válido por la atrasada fecha 2 de la Liga Betplay-II, certamen criollo que se reactivó tras la parálisis por el terremoto, se dio una jugada que ha levantado un polémico polvorín por una insólita expulsión.
Ante una acción de cobro de tiro libre por parte del cuadro cucuteño y cuyo balón fue dirigido al corazón del área del club bogotano, el defensor argentino Agustín Irazoque se levantó por los aires para despejar el peligro, lo que consiguió, pero fue impactado sin ninguna intención y en una acción de juego normal en la parte trasera de su cabeza por su compatriota Diego Calcaterra.
Calcaterra, defensor del Cúcuta, también acabó golpeado, pero llevando la peor parte Irazoque, quien perdió el conocimiento y tuvo que ser remitido en ambulancia a un centro asistencial de esa ciudad, donde se sabe que se recupera satisfactoriamente, aunque está a la espera de unas evaluaciones médicas.
Pasado el percance, una vez se llevaron al centro asistencial al backcentral del Inter Bogotá, el juez central de ese compromiso, el bolivarense Carlos Márquez, fue requerido por el VAR para que analizara la jugada y tomara una determinación. Esta fue expulsar a Calcaterra, hay que decirlo, de forma injustificable, lo que ha encendido la controversia.
En la imagen se aprecia que ambos futbolistas saltan en la disputa de la esférica que venía elevada, y que el del Cúcuta Deportivo, simplemente, quiso cabecearla, pero anticipándosele su similar de Internacional de Bogotá, quien, como se dijo, sufrió el mayor golpe. Este tipo de acciones aéreas, en las que chocan dos cabezas, son muy comunes y no son catalogadas como sancionables con tarjeta, a diferencia de cuando alguno de los dos actores emplea los codos o las piernas en el salto, lo que nada pasó en esta dada en el gramado del General Santander.




