La necesaria determinación se conoce dos días después del fuerte terremoto que sacudió al occidente colombiano y al Eje Cafetero, dejando una tragedia que ya cobra la vida de más de 240 personas.
Por: Iván Peña Ropaín.
La pelota seguirá quieta durante lo que resta de agosto en Manizales. Así lo confirmó en las últimas horas el secretario del Deporte de esa capital, Diego Espinosa, quien señaló que durante todo este mes no se desarrollarán actividades futbolísticas en la ciudad, como causal de la situación de emergencia que atraviesa la región tras el fuerte movimiento telúrico registrado el pasado lunes 10 de agosto.
Este oportuno proceder representa un nuevo capítulo dentro de las medidas que se han venido adoptando en diferentes ciudades del Eje Cafetero, donde las labores de rescate de los distintos organismos de socorro no se detienen y cada hora que pasa se intensifican más. Mismo panorama de labores para salvar vidas humanas se presencia en Cali y en poblaciones del departamento del Chocó.
De esta manera, los escenarios deportivos de Manizales, entre ellos su principal: el estadio Palogrande, casa del Once Caldas, no tendrán actividad futbolística durante todo agosto, una decisión que impacta directamente la programación de los clubes y equipos que tenían compromisos previstos en la ciudad, lo que pondrá a la División Mayor del Fútbol Profesional Colombiano (Dimayor) a replantear la programación ya establecida.
Sin lugar a dudas, la imperante prioridad, en estos momentos en el país, está puesta en atender las consecuencias de la emergencia y brindar respaldo a las personas damnificadas, entre las que también se reportan cerca de 2.000 heridos y más de 2.700 desaparecidos.
La medida también se da en medio de la suspensión por parte de Dimayor de varios encuentros del calendario nacional como consecuencia de la tragedia y que estaban contemplados para esta semana, uno de ellos, el que Junior de Barranquilla disputaría contra Deportivo Pereira. Sin embargo, la entidad futbolera aún no se ha pronunciado sobre la que se avecina a partir de este viernes. Ya había postergado compromisos correspondientes a la Liga Betplay-II, el Torneo de la B, la Copa Colombia y la Liga Femenina.
Así las cosas, Manizales se suma a las localidades del país donde el fútbol ha pasado a un segundo plano ante la magnitud de la emergencia. La decisión busca que los escenarios y las autoridades puedan concentrarse en las necesidades que demanda la situación, mientras avanzan las diferentes labores posteriores al terremoto.




