Con un contundente 62 % de liderazgo femenino, la estrategia ‘Las Ponedoras del Atlántico’ impulsa la autonomía económica y la seguridad alimentaria de 198 familias en seis municipios del departamento.
Lo que antes eran simples patios traseros en las viviendas rurales del departamento, hoy se transforman en pequeñas y prósperas unidades de negocio. La Gobernación del Atlántico cerró con éxito en el municipio de Galapa una intensa maratón de entregas del programa ‘Las Ponedoras del Atlántico’, una apuesta estratégica que busca garantizar alimento en la mesa y generar ingresos propios para las familias campesinas.
En esta segunda fase, la iniciativa beneficia de manera directa a 198 hogares rurales distribuidos en Sabanalarga, Manatí, Candelaria, Galapa, Puerto Colombia y Piojó. En total, el proyecto pondrá a producir 5.940 gallinas ponedoras de 16 semanas y distribuirá 15.840 kilogramos de alimento concentrado.
Uno de los pilares más potentes de esta etapa es el indiscutible protagonismo de las mujeres, quienes representan el 62 % de la población beneficiaria.
“Destacamos la participación de las mujeres. Su vinculación es fundamental para fortalecer la seguridad alimentaria, la generación de ingresos y la sostenibilidad de las unidades productivas”, afirmó Marisabella Romero, secretaria de Desarrollo Económico del Atlántico.
Por su parte, el gobernador Eduardo Verano enfatizó que no se trata de una ayuda asistencialista, sino de una herramienta de transformación productiva: “Con estas gallinas no estamos entregando únicamente una ayuda: estamos poniendo en manos de cada familia una unidad productiva que aporta alimento a la mesa y que, bien manejada, puede generar ingresos. Así se construye autonomía económica desde los territorios”.

Un modelo de negocio en cada patio
Cada una de las 198 familias recibe un paquete integral compuesto por 30 aves ponedoras, dos bultos de concentrado de 40 kg, sumado al kit de comederos, bebederos y mallas de encerramiento aportados por las alcaldías municipales.
El modelo está diseñado para que los hogares consuman una parte de los huevos producidos garantizando proteína diaria de alta calidad, y comercialicen los excedentes en sus propios barrios o corregimientos para financiar el concentrado y generar utilidades netas.
“Estoy muy agradecido porque esto sirve para nuestra economía y nuestro sustento. Cuando las gallinas lleguen a su etapa de producción, darán huevos diariamente y nos garantizarán alimentación”, expresó emocionado Marcelino Celis Carrillo, beneficiario del municipio de Galapa.

Capacitación para el éxito
Para garantizar que el proyecto sea sostenible a largo plazo, las familias cuentan con el acompañamiento técnico del SENA y la Subsecretaría de Gestión Agropecuaria, recibiendo formación especializada en buenas prácticas avícolas, manejo sanitario, bioseguridad y administración del negocio.
Con esta apuesta, la Gobernación del Atlántico reafirma su compromiso de sembrar progreso en el campo, fortaleciendo el tejido social desde la raíz de los hogares atlanticenses.





