El movimiento telúrico de magnitud 7.4 en la escala Richter, que estremeció las primeras horas de este lunes al país, ya deja más de 70 víctimas mortales, y la cifra va en ascenso con el paso de las horas.
Por: Iván Peña Ropaín.
Colombia volvió a sentir este lunes 10 de agosto la implacable e incontrolable fuerza de la naturaleza, que no avisa cuando la tierra decide moverse, situación en la que poco o nada puede hacerse por parte del ser humano y su tecnología para detenerla.
El nuevo fuerte terremoto, que se registró exactamente hacia las 7:34 de la mañana, tuvo como epicentro en inmediaciones de la población de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, y correspondió a una magnitud establecida por los órganos competentes de 7.4.
El fuerte impacto se sintió en el occidente colombiano y en el Eje Cafetero, el cual no solamente sembró el pánico en buena parte del territorio nacional, deja decenas de muertos y cientos de heridos, así como serios daños estructurales en edificaciones, sino que ingresó al listado de los movimientos de tierra más fuertes registrados en la historia sísmica del país.
Reza la historia, el Servicio Geológico Colombiano (SGC) establece que el terremoto de 1906, de magnitud 8.8, es el más fuerte registrado en Colombia. Aquel brutal evento de la naturaleza tuvo epicentro en la zona del Pacífico, provocó un tsunami con olas de entre 2 y 5 metros y dejó una estela de destrucción y muerte en las poblaciones costeras.

¡Los grandes terremotos que han sacudido a Colombia!
- 31 de enero de 1906 – Costa Pacífica: magnitud 8.8: Catalogado el rey de los terremotos registrados en Colombia, tuvo su epicentro frente a las costas de Ecuador y Colombia y generó un tsunami que golpeó con fuerza poblaciones de los departamentos de Nariño y Cauca. El SGC señaló que, 120 años después, ningún sismo de mayor magnitud ha sido registrado en suelo patrio.
- 12 de diciembre de 1979 – Costa Pacífica: magnitud 8.1: Otro monstruo sísmico que pegó duro en el Pacífico colombiano. El movimiento generó un tsunami con olas de aproximadamente tres metros que afectó nuevamente a zonas costeras de Cauca y Nariño.
- 16 de junio de 1827 – Huila: magnitud estimada de 7.7: Uno de los grandes terremotos históricos del país. Estudios citados en la información de Sismicidad Histórica del SGC estiman una magnitud de 7.7 para este evento ocurrido en el sur del país.
- 10 de agosto de 2026 – Chocó: magnitud 7.4: Aquí aparece el protagonista de esta nueva historia. El terremoto de este lunes, con epicentro en el departamento del Chocó, se convierte en uno de los movimientos telúricos de mayor magnitud que ha afectado a Colombia en los registros históricos disponibles. Además, sus efectos se sintieron a lo largo y ancho del territorio nacional, alcanzando ciudades y departamentos muy alejados de la zona epicentral.
- 1976 – Darién: magnitud 7,3: El registro histórico del SGC incluye también un sismo de magnitud 7.2 ocurrido el 11 de julio de 1976 en la región del Darién, que también afectó el territorio colombiano.
Pero hay una diferencia importante, precisan los especialistas: magnitud no es lo mismo que intensidad. Aunque popularmente se habla de “intensidad” para referirse a la fuerza de un terremoto, técnicamente la magnitud mide la energía liberada por el sismo, mientras que la intensidad describe los efectos y el nivel de sacudimiento en un sitio determinado.
De hecho, el SGC señala que varios terremotos históricos han alcanzado una intensidad máxima de 10 en la escala EMS-98, entre ellos los de 1827 en Altamira, Huila; 1875 en Cúcuta; 1906 en el Pacífico; 1967 en el Huila; 1979 en la Costa Pacífica y 1992 en Murindó, Antioquia.
Es decir, el terremoto de este lunes no necesariamente debe compararse con los anteriores solamente por “intensidad”, pues la evaluación de sus efectos todavía puede cambiar a medida que las autoridades terminen de recorrer las zonas afectadas.
Lo que sí queda claro es que el 10 de agosto de 2026 ya quedó marcado en la historia sísmica de Colombia. La tierra volvió a rugir y, esta vez, no fue un simple temblor para mirar el celular y seguir con la vida: fue uno de esos movimientos que hacen recordar, de la manera más dolorosa, lo vulnerable que puede ser el ser humano frente a la fuerza de la naturaleza.




