La historia de Luis, el vendedor de panela que no escondió sus convicciones y terminó siendo invitado a la posesión presidencial de Abelardo de la Espriella.
Por: Mauricio Molinares
Hace unos días quisieron castigar a don Luis por decir públicamente por quién había votado. Ayer, Colombia entera lo vio subir a la plataforma de una posesión presidencial.
Y entre una escena y la otra… hay una historia que vale la pena contar.
Don Luis vende panela. No lo conozco personalmente, pero hay algo que admiro de él: no escondió sus convicciones. Hizo público su voto y eso tuvo un precio.
Uno de sus clientes, un profesor, le anunció que no volvería a comprarle panela porque había votado por Abelardo.
Imaginen la escena: un hombre trabajando honradamente, ganándose la vida, y alguien pretendiendo castigarlo por pensar distinto.
Pero ocurrió algo extraordinario. La historia se conoció y pocos días después, aquel vendedor de panela al que quisieron hacer sentir pequeño fue invitado por el presidente Abelardo a subir a la plataforma durante su posesión.
Frente a todo un país, y mientras veía esas imágenes, recordé una de las frases más poderosas de la Biblia: “Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien”.
Hay gente que intenta cerrarte una puerta sin imaginar que está empujándote hacia otra. Hay ataques que pretenden avergonzarte y terminan haciéndote visible.
Hay momentos en los que aquello que parecía una humillación termina acercándote al lugar donde Dios había decidido honrarte. Por eso, no escondas tus convicciones solamente para conservar aplausos, amistades o clientes.
Sé respetuoso. Sé valiente y sigue haciendo bien lo tuyo. Porque a don Luis quisieron quitarle un cliente y terminaron poniéndole a Colombia entera como testigo de su honra.
Hay ataques que vienen para derribarte, pero cuando Dios los toma en sus manos, terminan catapultándote hacia tu propósito.




