El ministro designado señaló que el déficit fiscal es casi el doble de lo oficial y urge un recorte histórico.
El ministro de Hacienda designado por el presidente electo Abelardo de la Espriella, Miguel Gómez Martínez, alertó en las últimas horas que el déficit fiscal real de Colombia ronda el 8 % del Producto Interno Bruto (PIB), una cifra significativamente superior a la proyección oficial del Gobierno saliente de 5,3 % contenida en el Marco Fiscal de Mediano Plazo.
Gómez ha calificado la situación de las finanzas públicas como “la bomba de tiempo más grande que hereda el gobierno entrante” y ha insistido en que las cifras oficiales “no parecen ser las reales”. En declaraciones recientes, a menos de dos días de la posesión presidencial del 7 de agosto de 2026, precisó que el déficit real es del 7,8 %.
Según el economista, entre enero y abril de 2026 el Estado gastó en promedio 40 billones de pesos mensuales mientras recibía alrededor de 28 billones, generando un faltante mensual cercano a los 12 billones de pesos. Este desequilibrio se traduce, de acuerdo con sus cálculos, en un hueco fiscal de aproximadamente 70 billones de pesos. El endeudamiento público supera ya los 1.200 billones de pesos, lo que implica, en sus palabras, que “un bebé al nacer hoy en Colombia ya debe 20 millones de pesos”. Solo en los primeros cuatro meses del año el pago de intereses alcanzó 31 billones de pesos.
Frente a este panorama, Gómez ha anunciado que el nuevo Gobierno adoptará medidas inmediatas. La primera será el congelamiento del gasto público mediante un decreto que se expediría el mismo 7 de agosto, día de la posesión. Posteriormente se implementará un recorte del gasto que el ministro designado ha descrito como “el más importante de la historia republicana del país”, con un piso de al menos un punto del PIB (alrededor de 20 billones de pesos) y metas que en algunos escenarios se acercan a los 60 billones.
Entre las acciones planteadas figuran la revisión de contratos de prestación de servicios, partidas sin ejecutar y posibles beneficiarios irregulares de subsidios (sin tocar los dirigidos a poblaciones vulnerables), la reducción del tamaño del Estado, incluyendo la posibilidad de regresar de 19 a 13 ministerios, y el reperfilamiento de la deuda pública para aliviar vencimientos de corto plazo a tasas elevadas.
Gómez ha subrayado que el ajuste no se resolverá en un solo año y que requerirá “comprensión” de la ciudadanía, bajo pena de llevar al país a una situación de inviabilidad fiscal.
El designado también ha anticipado una reforma tributaria de carácter estructural orientada a recuperar competitividad empresarial y a estimular la inversión, en contraste con la propuesta del Gobierno saliente, a la que ha calificado de insuficiente o de “último gesto de irresponsabilidad”. El objetivo declarado es regresar gradualmente a la regla fiscal, mejorar la eficiencia del gasto y enviar señales claras de disciplina a los mercados financieros.
Miguel Gómez Martínez, economista formado en el Instituto de Estudios Políticos de París, cuenta con trayectoria en el sector público y privado: fue congresista, presidente de Bancóldex, embajador en Francia, presidente de Asocolflores y de Fasecolda, entre otros cargos. Su designación, anunciada a finales de junio de 2026, es observada con atención por los mercados ante la magnitud del ajuste fiscal que se avecina. El nuevo Gobierno asume el 7 de agosto de 2026.




