Las autoridades atribuyen el doble homicidio a las disidencias de las FARC que actúan bajo el mando de alias Chapolo y el Enfermero.
Un ataque contra la fuerza pública enlutó al país la tarde del sábado 1 de agosto. Los subintendentes de la Policía Nacional Yeiferzon Meneses Aranda y Edinson Cuesta Pizarro fueron asesinados mientras cumplían labores de protección a la comunidad en el municipio de Ataco, en el sur del Tolima.
Tras el crimen, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, anunció una millonaria recompensa para dar con los responsables intelectuales y materiales del hecho.
A través de un pronunciamiento oficial, el jefe de la cartera de Defensa condenó el asesinato de los uniformados y aseguró que este ataque no solo golpea a la institución, sino también al Estado colombiano.
“Cuando atacan a un policía, atacan a Colombia”, expresó el ministro, al enviar un mensaje de solidaridad a las familias, compañeros y amigos de los dos subintendentes.
De acuerdo con la información entregada por el Gobierno, los principales señalados de ordenar el crimen serían alias Chapolo y el Enfermero, presuntos integrantes de las disidencias de las FARC al mando de alias Iván Mordisco.
Por información que permita la captura de alias Chapolo se ofrece una recompensa de hasta 200 millones de pesos, mientras que por alias el Enfermero la suma asciende a 100 millones de pesos.
El ministro también anunció una recompensa adicional de hasta 200 millones de pesos para quien suministre información que conduzca a la identificación y captura de los demás responsables del doble homicidio, elevando a 500 millones de pesos el monto total ofrecido por el Gobierno para esclarecer este caso.
Pedro Sánchez aseguró que la fuerza pública mantendrá la ofensiva contra las estructuras armadas ilegales y advirtió que los responsables serán perseguidos hasta llevarlos ante la justicia.
“La fuerza pública no descansará hasta ubicarlos, capturarlos y ponerlos a disposición de la justicia. El crimen jamás será la regla en Colombia”, afirmó.
Las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía para aportar información que facilite la captura de los implicados, garantizando absoluta reserva. Entre tanto, el asesinato de los dos policías vuelve a poner en evidencia los desafíos de seguridad que enfrenta el país en varias regiones, donde las disidencias y otros grupos armados ilegales continúan atacando a la fuerza pública y a la población civil.




