Los casos más graves son los de los “gauchos” Leandro Paredes y Nahuel Molina, señalados de agresión física, aunque ya hay muchos que vaticinan que nada pasará.
Por: Iván Peña Ropaín.
En redes sociales se han vuelto tendencia los comentarios de “¡Ya para qué!”, cuando salen noticias de apertura de procesos disciplinarios o corrección de actuaciones arbitrales que se dieron en el reciente Mundial Estados Unidos, Canadá y México 2026, principalmente en las que estuvo involucrada la Selección Argentina.
Sobre los asuntos que recaen en la Albiceleste, al que emanó días atrás de la International Football Association Board (IFAB) sobre el error en la expulsión del suizo Breel Embolo en el duelo por los cuartos de final ante los argentinos, se sumó la apertura de un proceso contra la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), jugadores y un miembro del cuerpo técnico.
La razón: la pelea que se suscitó una vez concluyó la final, el pasado domingo 19 de julio, contra la Selección España, en la que a varios jugadores se les vio en una trifulca con similares del combinado español, característica de los de ese país sudamericano cuando pierden en la disputa de un título.
La Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) comunicó que, tras recibir el informe del procurador designado para este caso y los que suministró el cuerpo arbitral de ese cotejo, decidió iniciar proceso disciplinario contra los futbolistas Nahuel Molina, Thiago Almada, Leandro Paredes y el integrante del cuerpo técnico, el exfutbolista Roberto Ayala.
Los casos más graves son los de Paredes y Molina, señalados de agresión, pero ya leyéndose en redes sociales a internautas que opinan que nada pasará porque se trata de la Selección Argentina.




