Manzur, quien está detenido por el escándalo de la UNGRD, había pedido al Congreso de la República que fuera hasta el sitio de reclusión y lo posesionaran.
El Senado de la República rechazó la posibilidad de que Wadith Manzur Imbett, detenido por el escándalo de corrupción de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), pueda asumir su curul desde la cárcel o mediante una ceremonia virtual. Así lo concluyó la Secretaría General de la corporación en un concepto jurídico.
La decisión quedó plasmada en una respuesta firmada por el secretario general del Senado, Diego González, quien atendió la solicitud presentada por Manzur para que se le permitiera posesionarse de manera remota o, en su defecto, mediante la recepción del juramento constitucional en el centro de reclusión donde permanece privado de la libertad.
En el documento, la Secretaría General sostiene que la propuesta resulta jurídicamente improcedente, al considerar que el acto de posesión de un congresista debe realizarse de manera presencial y dentro del recinto institucional del Congreso de la República, tal como lo establecen la Constitución y las normas que regulan el funcionamiento del Legislativo.
El concepto también precisa que, aunque la Ley 2390 de 2024 introdujo herramientas tecnológicas para modernizar el trabajo legislativo, esos cambios se refieren a procesos como sesiones, votaciones y publicaciones, pero no modificaron las reglas sobre la solemnidad del acto de posesión, que exige que el juramento sea tomado por el presidente del Congreso con la presencia del congresista.
Asimismo, la Secretaría recordó que la Constitución dispone que el Congreso tiene como sede la capital de la República y que la Corte Constitucional ha reiterado que ese mandato tiene carácter obligatorio, por lo que no es posible trasladar el acto de posesión a un establecimiento carcelario ni sustituirlo por un mecanismo virtual.
Con este pronunciamiento, el Senado deja sin efecto la petición elevada por Wadith Manzur, quien permanece detenido dentro de las investigaciones por el caso de la UNGRD. La decisión representa un nuevo revés para el dirigente político, al impedirle asumir formalmente la curul mientras permanezca bajo las actuales condiciones de privación de la libertad.





