La máxima rectora del balompié mundial salió a convalidar la información y a dar explicaciones de las cosas buenas que traería, pero no se refirió a que tales inversores serían cercanos a Donald Trump.
Por: Iván Peña Ropaín.
Una noticia que divulgó en primicia el periodista Martyn Ziegler, del medio de comunicación The Times, y que fue corroborada luego por la propia Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA), estremece a los amantes de este bello deporte y ya produce reacciones en contra.
Dicho comunicador del mencionado portal noticioso publicó en un párrafo: “El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, planea vender participaciones en la Copa del Mundo a inversores privados mediante un plan que podría reportarle decenas de millones de libras. Según fuentes, se han mantenido conversaciones con inversores cercanos a la administración Trump (Donald, presidente de Estados Unidos)”.
Minutos después de que la información se regara a nivel mundial y comenzara a desatar reacciones de vituperio, la máxima regidora del balompié planetario emitió un comunicado público en el que acreditó la primicia de Ziegler, al precisar que se está explorando la posibilidad de ampliar la financiación integrando los derechos comerciales de la FIFA, los cuales tienen que ver con la transmisión, el patrocinio, la venta de entradas y las licencias, con la gestión operativa de los torneos de la entidad.
“Se ha iniciado un proceso de consulta tras la recepción de una propuesta que busca aprovechar al máximo el potencial de los derechos de transmisión y los patrocinios de la FIFA en todos sus torneos de fútbol masculino, femenino y juvenil”, respondieron al respecto.
La FIFA también aclaró que la eventual financiación está sujeta a la aprobación por parte de las federaciones miembro de la FIFA en un Congreso, en una fecha por estipular, pero destacando los beneficios que traería esta financiación de privados, pasando de 8 millones de dólares a 20 millones de dólares para el ciclo 2027-2030, apoyando ello a la infraestructura, el entrenamiento, las selecciones nacionales, las competiciones, el fútbol base y el fútbol femenino.
“El presidente de la FIFA y la administración de la FIFA tienen el deber de controlar el desarrollo de este proyecto. Los inversores externos solo tendrán una participación minoritaria en la ‘FIFA Forward Enterprise’ (FFE) y no desempeñarán ningún papel operativo. Asimismo, están invirtiendo en una filial de la FIFA, no en la propia FIFA. Para la FIFA, nada cambia”, remarcaron.
No obstante, en la misiva no hablaron respecto a los señalamientos que hizo el mencionado periodista respecto a que los inversores que entrarían en el negocio serían cercanos al presidente Donald Trump.




