La comunidad clama por ayuda médica urgente para salvar al canino que se encuentra herido.
El pasado viernes 24 de julio, un mortal ataque sicarial acabó con la vida de Ángel David Rosas Martínez, de 54 años, en el sector de la primera playa de Puerto Mocho, en el barrio Las Flores. Sin embargo, el estallido de las armas no solo apagó la vida de un trabajador del mar, sino que dejó una víctima silenciosa que hoy conmueve a los habitantes del sector: un perro que sobrevivió al tiroteo pero permanece gravemente herido.
Durante la ráfaga de disparos que cegó la vida del pescador, un perro criollo que transitaba por el sector fue alcanzado por un proyectil. Tras el ataque, la comunidad ha asumido el cuidado del animal, pero su situación de salud empeora con cada hora que pasa.

A través de un doloroso reporte ciudadano grabado en el lugar de los hechos, residentes de la zona denunciaron la angustiante situación que vive el canino.
“Estamos aquí reportando el perrito que salió herido en la balacera del viernes aquí en las playas de Puerto Mocho. Hemos llamado al CBA (Centro de Bienestar Animal), a la Alcaldía, al cuadrante de Las Flores y nadie se ha reportado a ayudar al animalito”, manifestó una habitante del sector.
Según el reporte ciudadano, el animal presenta una herida abierta en el costado de su cuerpo y lleva días sufriendo por el dolor.
“Lleva 24 horas sin comer y hemos tratado de comunicarnos en demasiadas ocasiones y nadie viene. Nos interesaría que vengan y lo ayuden, porque de verdad es algo preocupante”, agregó la denunciante con preocupación.

Contexto del crimen del pescador
Según información recopilada por las autoridades, Rosas Martínez acababa de culminar su jornada de pesca cuando fue abordado en la playa por dos sujetos a bordo de una motocicleta. Sin contemplaciones, los criminales le dispararon en cuatro oportunidades, impactándolo en el abdomen, el tórax y la mano derecha. Aunque fue trasladado rápidamente al PASO Las Flores, el personal médico confirmó su deceso al ingresar.
Las investigaciones apuntan a que la víctima venía siendo acosada por cobros de extorsión por parte de la estructura criminal ‘Los Pepes’. Sumado a esto, el pasado 12 de mayo a Ángel David le habían robado dos motores para su lancha de trabajo y, tras confrontar y reclamarle a los delincuentes por el hurto, las amenazas en su contra se intensificaron hasta desencadenar el fatal desenlace.
Mientas la Fiscalía General de la Nación adelanta las pesquisas para dar con el paradero de los sicarios que segaron la vida de Ángel David Rosas Martínez, los vecinos de Puerto Mocho hacen un vehemente llamado a las entidades de protección animal, fundaciones y a la Alcaldía de Barranquilla para que acudan a la playa y le brinden atención veterinaria de urgencia al canino antes de que sea demasiado tarde.





