El mandatario colombiano reabrió viejas heridas políticas, rechazó vínculos con Alex Saab y acusó al presidente electo de enriquecerse con el narcoparamilitarismo y estafar a capos de la mafia.
En una de sus declaraciones más incandescentes y de mayor calado geopolítico, el presidente Gustavo Petro lanzó una dura radiografía sobre el escenario político nacional e internacional, dirigiendo sus dardos contra el presidente electo Abelardo de la Espriella y cuestionando abiertamente el papel del presidente estadounidense Donald Trump en la política colombiana.
El jefe de Estado rompió el silencio sobre acusaciones pasadas, denunció un supuesto fraude electoral fraguado desde territorio estadounidense y le ordenó a la fuerza pública proteger la vida del presidente electo, a quien catalogó como un “socio y amigo del narcotráfico genocida”.
“Nunca acepté dineros de Maduro ni contactos con Saab”
Petro comenzó desvirtuando los señalamientos que durante años le hizo un sector de la prensa, según los cuales habría recibido financiación del empresario Alex Saab.
“Ni dejé que dineros de Maduro o su gobierno entraran en forma de apoyo a mi actividad política, me parecía que eso era acabar con la soberanía nacional, ni mucho menos permití algún contacto con Saab, al que consideraba un estafador de derechas de Barranquilla”, enfatizó el mandatario.
En contraste, criticó a sus opositores por apoyar a quien considera un “presidente ilegítimo”, sugiriendo que Donald Trump fue engañado por los organismos de inteligencia de EE. UU. sobre los verdaderos antecedentes de De la Espriella: “Se creyó de verdad que era un tigre y creyó que era su mejor opción para controlar a Colombia y Venezuela”, afirmó Petro.
Las graves acusaciones por el pacto con el narcoparamilitarismo
En un extenso repaso por las pruebas presentadas en sus históricos debates sobre el paramilitarismo en el Congreso, Petro diferenció el papel de mediadores de paz del que, según él, jugó De la Espriella con los grupos armados:
Aseguró que De la Espriella y Carlos Alonso colaboraron con el narcoparamilitarismo para “sacarle jugosos dineros”, señalando en particular el supuesto apoderamiento de 5.000 millones de pesos destinados a equipos de comunicación para jefes paramilitares reclusos en la cárcel de Itagüí.
Asimismo, denunció que el abogado defendió los recursos públicos que EPS controladas por paramilitares pagaban a capos y defensores para salvar a directivos directos, hechos que, según recordó, fueron salpicados en sus debates y confesados a la justicia por el propio Salvatore Mancuso.
“Huyó a EE. UU. por temor a vendettas de la mafia”
Sobre la seguridad y el esquema de protección de De la Espriella, Petro lanzó una severa advertencia: aseguró que el alto blindaje que usa no responde a amenazas de la izquierda, sino a deudas pendientes con el crimen organizado.
“Sabe que los estafados de la mafia pueden ejercer vendetta sobre él. Por eso huyó de Colombia; sabe que tiene enemigos poderosos a los que no le ha devuelto el dinero hurtado y sabe que o paga o lo matan”, aseveró el presidente.
Pese a estos durísimos señalamientos, el mandatario reiteró que dio la orden explícita a la fuerza pública de garantizar la vida e integridad de De la Espriella y su familia en su condición de presidente electo.
Durante cuatro años la prensa colombiana supuso que yo era financiado por Saab porque éste era un colaborador de alto nivel del presidente Maduro.
— Gustavo Petro (@petrogustavo) July 26, 2026
Ni dejé que dineros de Maduro o su gobierno entraran en forma de apoyo a mi actividad política, me parecía que eso era acabar con la… https://t.co/7WYkrmEQo9




