Las divisas Junior, América, Nacional, Millonarios, Cali, Medellín, Santa Fe y Once Caldas esperan que esta vez no se vuelva a dilatar el diálogo.
Por: Iván Peña Ropaín.
Frente al polvorín que se ha levantado en el fútbol profesional colombiano por el ultimátum que, de manera conjunta, lanzaron los clubes Junior, Nacional, Medellín, América, Cali, Millonarios, Santa Fe y Once Caldas sobre no ceder sus derechos de transmisión hasta tanto no se discuta a fondo el tema de la repartición del dinero por ese concepto, la División Mayor del Fútbol Profesional Colombiano (Dimayor) habría cedido para dialogar.
Fuentes periodísticas desde Bogotá señalan que la entidad organizaría, posiblemente, para el próximo miércoles 29 de julio, una reunión extraordinaria para evaluar la situación y buscar una solución que evite afectar el desarrollo de la Liga Betplay-II, que arranca este viernes con la primera jornada del “todos contra todos”.
Y es que dichos equipos, denominados por muchos como el ‘G8’, han venido programando reuniones desde hace tiempo. Sin embargo, estas, según se ha conocido de manera extraoficial, han terminado dilatándose por parte de la entidad futbolera y de los presidentes de los clubes que no están de acuerdo con modificar la forma en que se reparte el dinero por los derechos de transmisión. Estos son, principalmente, los dirigentes de equipos de media tabla y de los considerados pequeños.
Recordemos que el denominado ‘G8’ considera injusto que los equipos pequeños y de media tabla del rentado criollo, tanto de la A como de la B, que realizan inversiones mucho menores, reciban las mismas sumas de dinero por los derechos de transmisión de sus partidos que los clubes denominados grandes del país, los cuales invierten cuantiosos recursos y generan la mayor audiencia.
Esos ocho clubes emitieron no solo comunicados de prensa individuales, sino uno en conjunto para llamar la atención de la Dimayor, que, de “no ponerse las pilas” y obligar a que los afectados no permitan sus derechos intangibles y de imagen, el canal oficial (Win Sports), que transmite los partidos tanto de la A como de la B, no los podrá televisar, y sus hinchas deberán comprar las boletas para asistir a los estadios o escuchar la radio.




